“El que habita al abrigo del Altísimo morará bajo la sombra del Omnipotente. Diré yo a YHVH: esperanza mía, y castillo mío; mi Elohim, en quien confiaré” (Salmo 91:1-2)
La situación mundial no parece mejorar, todo lo contrario, cada día surge un nuevo problema o crisis, virus, bancarrotas, corrupción gubernamental, derrame de petróleo, epidemias, guerras, etc. lo cual quiere decir que no tienes que ir muy lejos para ver a la gente luchando desesperadamente por encontrar algún tipo de refugio y seguridad. El aspecto positivo de todo esto es, que nos obliga a evaluar donde está nuestra verdadera seguridad. Las cosas no van a mejorar, solo lea Mateo 24 y lo verá. Pero en el versículo 6 Yahshua dice: “mirad que no os turbéis”. El reto es: ¿estamos listos? ¿Estamos preparados? No quiero decir, si tenemos provisión, si hemos hecho un plan de contingencia. Quiero decir: ¿estamos tan firmes en nuestra relación con Elohim, conocemos tan bien Su naturaleza y carácter hasta el punto que nuestro corazón no tema, porque sabemos que en El está nuestro refugio y fortaleza? ¿Hemos rendido nuestro corazón a El de tal manera que le permitamos tomar Su lugar como Rey y Señor de nuestra vida? ¿De verdad sabemos lo que significa ser un Hijo de Elohim? Porque ese es el único lugar donde descubriremos esa esperanza y seguridad que tanto anhelamos. Busquemos ese lugar en El donde el temor a las epidemias, colapsos económicos o guerras no tenga poder sobre nosotros.
“Tus manos me hicieron y me formaron; hazme entender, y aprenderé tus mandamientos” (Salmo 119:73)
YHVH quiere transformarnos y hacer de nosotros un pueblo que ame la verdad, noble, diligente, dispuesto a seguirle sin importar el costo. Un pueblo que refleje una absoluta e incuestionable confiansa en El. Un pueblo que entienda que Quien lo ha equipado para enfrentar la vida, a veces permite que la tribulación toque su vida, pero aun así, permanezca fiel. YHVH quiere que seamos un pueblo valiente, profundamente preocupado por los horrores que ve en el mundo como sistema de una raza caida, pero dispuesto a luchar hasta el final, conciente de que la verdadera paz y justicia solo se verá cuando el Reino del Mesías sea establecido en la tierra. Hoy es Shabbat y es un dia para SER y no para HACER. El resto de la semana, es el tiempo para mejorar el mundo con nuestro ejemplo, mejorar nosotros mismos a medida que nos enfrentamos a las dificultades diarias y YHVH nos da la oportunidad de enfrentarlas con sabiduría, para proveer a los nuestros en cualquiera que sea el rol en el que YHVH nos ha puesto. Pero este día... solo pasemoslo con nuestro Amado, no tratando de cambiar el mundo, sino disfrutando de lo que El ha hecho para nosotros. ¡Shabbat Shalom!
“A los cielos y a la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia; amando a YHWH tu Elohim, y atendiendo a su voz…” (Deuteronomio 3019-20)
Supuestamente debía ser simple; estaba toda la Palabra de Elohim, la autoridad y voluntad del Padre para toda la humanidad. La Torah, el regalo del Eterno YHWH para nosotros, todo un compendio de instrucciones y guía para vivir, ahí estaba todo, desde el comienzo hasta el Amen. Un mensaje básico al que no había que quitarle ni añadirle nada. Y Elohim nos dice: “Escoge la vida para que vivas”, y ¿qué escogimos? Denominaciones. Hay alrededor de 38.000 en el mundo. Un solo libro y miles de interpretaciones. Los bautistas, presbiterianos, pentecostales, menonitas, inter-denominacionales, no acabaría. Todos claman la Palabra como su inspiración, pero, paradójicamente, todos tienen una confesión de fe distinta. Tan pronto abren las Escrituras, cada uno ve o entiende una cosa diferente. ¿Es tan confusa la Torah? O ¿el hombre la ha hecho confusa? No, simplemente la hicieron a un lado y cada uno tomo uno, dos o tres versículos y con ellos formo una nueva corriente o filosofía, un nuevo mover como lo llaman hoy en día. por ejemplo: hoy en día todo es profético; canto profético, danza profética, palabra profética, un mover profético que no está llevando al pueblo a ninguna parte y que le está dando autoridad a unos cuantos, profetas, de manipular al pueblo por el cual el Mesías murió y pagó. ¿Dónde está la verdad? ¿Cómo pudo la iglesia desviarse tanto? Sencillo 1Corintios 1:22 – “Porque los judíos piden señales, y los griegos sabiduría”. Hoy en día el pueblo anda detrás del que haga señales, o de aquel famoso lleno de títulos obtenidos en seminarios o escuelas bíblicas donde la Torah no es la autoridad sino los textos escritos y editados por aquellos interesados en hacer discípulos a su imagen y semejanza. Si el Mesías regresara hoy, ¿A cuál iglesia llamaría “su iglesia”? Isaías 4:1 – “Echaran mano de un hombre siete mujeres en aquel tiempo, diciendo: Nosotras comeremos nuestro pan, y nos vestiremos de nuestras ropas; solamente permítenos llevar tu nombre, quita nuestro oprobio”. Mucho pueblo hoy solo lleva el nombre, pero come su propia doctrina o filosofía y viste de su propia ropa/denominación. Escojamos la vida para que vivamos de acuerdo a los parámetros de Elohim y seamos prosperados, nosotros y nuestros hijos.
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