Muchas veces tratamos de establecer el Reino de Adonai de acuerdo a nuestros propios planes y trabajo, en vez de confiar, buscar y permitirle a Adonai hacer su perfecta voluntad. En el libro de Zacarías leemos que no es “con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu”.
Elohim está en este tiempo trayendo a su pueblo de nuevo a Su Torah, y el proceso que usa es el mismo que usa para traer de nuevo a aquellos que se han desviado. Podemos resumirlo así:
Nuestro viaje empieza en la ciudad norteña egipcia de Ramesés. Este fue el último lugar de nuestra esclavitud. Ya somos libres. En un instante, todo nuestro mundo cambió. Es como si hubiéramos nacido de Nuevo – pero esta vez como hombres y mujeres libres.
Hay 34 invitados y ningún miembro en línea