Muchas veces tratamos de establecer el Reino de Adonai de acuerdo a nuestros propios planes y trabajo, en vez de confiar, buscar y permitirle a Adonai hacer su perfecta voluntad. En el libro de Zacarías leemos que no es “con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu”.
Es a través del Espíritu de Adonai que el plan para su Reino será establecido y no por medio de la fuerza y motivación humana. A veces vemos vislumbres de lo que Adonai quiere hacer, y corremos a actuar sin pensar tratando de dar en el objetivo de Adonai sin buscar su dirección. Su voluntad solo es llevada a cabo por medio del poder de Su Espíritu. Si Adonai nos da una promesa, debemos confiar en Él y esperar pacientemente, estando seguros que cumplirá Su promesa. Mientras tanto, debemos seguir Sus instrucciones sin interferir con nuestras propias opiniones, ni pretender actuar en pro de ayudarle a Adonai a cumplir lo prometido. Estudiando la historia de Abraham vemos como hasta el más consagrado hombre lucha con esto de vez en cuando. Génesis 15:1- 6 – “No temas Abraham, yo soy tu escudo, y tu galardón será grande”. Abraham había recibido una promesa “Haré de ti una gran nación”, pero Abraham no entendía cómo, le dice a Adonai: “Señor YHWH, ¿qué me darás, siendo así que ando sin hijo…Mira que no me has dado prole, y he aquí que será mi heredero un esclavo nacido en mi casa?… No te heredará éste, sino un hijo tuyo será el que te heredará”. Dice la Escritura que Abraham le creyó a Adonai y le fue contado por justicia. Sin embargo, mas adelante en Génesis, vemos a Sara y a Abraham tratando de ayudar a Elohim a cumplir su promesa, y el resultado de dicha acción apresurada usando la fuerza y el razonamiento humano que decía que era imposible que una mujer de 90 años engendrara, ha traído dolor, angustia y problemas al pueblo de Israel hasta este día. Ismael sigue persiguiendo a Isaac. El pueblo islámico ha sido, es y seguirá siendo el enemigo de Israel hasta que YHWH lo libere, no con el ejército de Israel, no con los políticos ni los tratados de paz, sino con el poder de Su Espíritu.
Hay 9 invitados y ningún miembro en línea