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Gota de Amor - Junio 12/2011






“Y Moisés sacó del campamento al pueblo para recibir a Elohim; y se detuvieron al pie del monte” (Éxodo 19:17)


Cincuenta días habían pasado desde la salida de Egipto y había llegado el gran momento, el acontecimiento único en la historia de la humanidad. Elohim iba a hablar. Durante dos días el pueblo había estado purificándose y preparándose para el tercer día cuando YHVH descendería. Y YHVH habló – Shemot Rabá, 29 – Cuando Elohim entregó la Torah: Ningún pájaro trinó, ninguna ave voló, ningún buy emitió sonido, los ángeles no volaron, los serafines no dijeron Kaddosh, el mar permaneció inmóvil, ninguna criatura habló, el mundo se sumió en un profundo silencio, y se escuchó una voz: “YO SOY ADONAI, TU ELOHIM”. El pueblo había sido liberado de la esclavitud de Egipto y ahora iba a recibir la Torah que sellaría su libertad. Solo los hombres libres pueden recibir la Torah. La Torah no es un yugo como cree y enseña el cristianismo moderno, la Torah es la verdad que hace libre al hombre – “Conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres” – Juan 8:32. El hombre no puede ser verdaderamente libre, si no se libera del hombre. La libertad se fundamenta en la observancia de la Torah. En el Sinaí, YHVH le entregó a Su pueblo el código de conducta que debía regirlos de ahí en adelante. La Torah es la voluntad de Elohim para Su pueblo, es el corazón de Elohim. Pero la Torah no permanecería en piedras, en Jeremías 31:33 YHVH promete que un día, reconfirmaría el pacto con su pueblo y pondría la Torah en sus corazones. “Prepárate para venir al encuentro de tu Elohim, oh Israel” – Amós 4:12

Gota de Amor - Junio 11/2011






“Habían salido de Refidim, y llegaron al desierto del Sinaí, y acamparon en el desierto; y acampó allí Israel delante del monte” (Éxodo 19:2)


Hasta este momento, durante su trajinar por el desierto, YHVH había estado trabajando en Su pueblo, provocando circunstancias y eventos en la vida de Israel, las cuales los prepararían para la cita que tendrían con YHVH en el campamento once. En cada depravación física, en cada encuentro que tuvieron con el enemigo, la presencia y el poder de YHVH estuvo allí, guiándolos, liberándolos. Todos aquellos campamentos donde encontraron experiencias negativas que irritaron al pueblo, fueron campamentos de reclutamiento militar. Si Israel hubiera enfrentado cada anterior circunstancia con gracia y sumisión, hubiera estado mejor preparado para el encuentro con el Santo y Eterno Elohim. Nosotros hoy en día, debemos aprender de nuestros antepasados y no desperdiciar los momentos de crisis, esos son los que nos pulen y preparan para lo que viene. Ningún ejército envía a la guerra soldados no preparados. Los momentos de adversidad no son más que oportunidades para ver la gloria de Elohim, son carrozas de YHVH portadoras de bendiciones. La primera orden o mensaje que YHVH le da a Moisés para entregar al pueblo, fue el recordarles Su continua protección y provisión. Esa promesa de protegerlos, preparándoles mesa delante de sus enemigos, es llevada a cabo hasta entrarlos a Canaán, les recuerda como los llevó hacia El sobre alas de águilas. Lo que fue verdad para Israel en la antigüedad, lo será para nosotros en el futuro. La protección de YHVH y el llevarlos sobre alas de águilas será una realidad también en el futuro – Apocalipsis 12:14. Preparémonos para nuestro encuentro con YHVH.

Gota de Amor - Junio 10/2011






“Toda la congregación de los hijos de Israel partió del desierto de Sin por sus jornadas, conforme al mandamiento de YHVH, y acamparon en Refidim; y no había agua para que el pueblo bebiese” (Éxodo 17:1-7)


La experiencia de Israel en Refidim fue multifacética. El lugar fue llamado también Masah = Prueba y Meriba = Rencilla. El pueblo estaba débil y criticón hasta el punto de amenazar la vida de Moisés -- ¿Qué haré con este pueblo? De aquí a poco me apedrearán” – V.4. Esta fue la cuarta provocación del pueblo hacia YHVH. El gozo de Pi-hahirot y Etam se había olvidado, junto con los buenos tiempos, las victorias, la paciencia y el espíritu de alabanza. Sin embargo, es esos tiempos cuando se nos instruye a estar gozosos y a tener paciencia. –“Tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas” – Santiago 1:2. Al leer los capítulos 17 y 18 de Éxodo, podemos ver que Refidim fue un lugar de caos, amargura y discordia. Moisés estaba cargado y preocupado sobre cómo responder a las demandas del pueblo. Clamó a YHVH y El lo guió a la Roca en el Monte Horeb. Allí golpeo la roca y el agua brotó, suficiente para suplir a toda esa multitud y sus ganados. Para suplir nuestra sed espiritual, somos llevados a la Roca – Yeshua de quien brotan ríos de agua viva. En un futuro no muy lejano, vamos a experimentar la miseria de la deshidratación, de sed no solo física sino también espiritual. ¿Vamos a responder como Israel lo hizo en Refidim con amargura, rebelión e ira? O ¿Vamos a aprender de sus errores, los cuales los llevaron a no poder entrar en Su reposo? No podemos darnos el lujo de esperar para ver como responderemos. Nuestra futura fidelidad es determinada por nuestra devoción y compromiso de hoy. La palabra Refidim viene de la misma raíz de la palabra hebrea – Raphim que significa “abandono de la palabra de Elohim. Abandonar la Torah nos hace débiles y presa fácil del enemigo. Seamos diligentes y fieles.

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