Desde que Israel entró y tomó posesión parcial de la Tierra Prometida, ha buscado la paz con sus vecinos, mas no la paz ordenada por YHVH, sino la paz comprometiendo su fe y obediencia a Elohim. La paz que el hombre construye no es la paz que YHVH instruye. Para el hombre, la paz es invariablemente el resultado de dos cosas: guerra o tratado.
Cuando Josué murió, no todo Canaán había sido conquistado y todas las tribus excepto Levi, debían terminar de sacar a los cananeos del territorio. El capítulo 1 de Jueces narra cómo ninguna de la tribus lo hicieron. Los jebuseos eran uno de los muchos grupos tribales que habitaban la tierra de Canaán. Israel optó por hacer las cosas a su manea y desobedecer a YHVH – “Cuando hayáis pasado el Jordán entrando en la tierra de Canaán, echaréis de delante de vosotros a todos los moradores del país…” – Números 33:51-52.
Yahshua hace la pregunta como un reto a sus oyentes, sugiriendo que se examine el corazón para ve si su sistema de fe está construido en la convicción del Ruaj Hakoddesh que revela la Palabra de Elohim, y si obedece completamente convencido. Cuando la gente lee la Palabra de Elohim sin la convicción del Ruaj, de pecado, justicia y juicio (Juan 16:8), está en peligro de perder la fe. Además, aquellos que aceptan la autoridad de los líderes de una iglesia y de teólogos, como superior a la autoridad de la Torah, están cometiendo un grave error.
Hay 10 invitados y ningún miembro en línea