• header1
  • header2
  • header3
Smaller Default Larger

Gota de Amor - Septiembre 7/2014

“Ten piedad de mí, oh Elohim, conforme a tu misericordia; conforme a la multitud de tus piedades borra mis rebeliones” (Salmo 51:1)

 

El salmo 51 es a veces llamado “Perek Teshuvá” – El gran capítulo de Arrepentimiento de las Escrituras. Después que el rey David fue confrontado con la verdad de sus malas acciones y la perspectiva de un juicio, vuelve a YHVH, apelando a Su eterna misericordia, pidiendo ser limpiado y perdonado. Después del pecado de Israel en el desierto con el becerro de oro, Moisés angustiado decide subir de nuevo a YHVH a buscar gracia delante de Sus ojos – “Yo subiré ahora a YHVH; quizá le placaré acerca de vuestro pecado” – Éxodo 32:30. YHVH llama a Moisés y le ordena subir al monte a aprender lo que significa Su Nombre – “¡YHVH! ¡YHVH! Fuerte, misericordioso y piadoso; tardo para la ira, y grande en misericordia y verdad; que guarda misericordia a millares, que perdona la iniquidad, la rebelión y el pecado, y que de ningún modo tendrá por inocente al malvado...” – Éxodo 34:6-7. Así como David y Moisés tuvieron que enfrentarse a su propia debilidad para escuchar la voz divina, nosotros también tenemos que volver a monte, al madero donde nuestro Mesías entregó todo, a escuchar el llanto del Eterno Padre entregando a Su Hijo, Su Unigénito, para que tu y yo tuviéramos la oportunidad de regresar y ser perdonados, limpiados y poder entrar y ser recibidos dentro de la familia de YHVH. Recuerda, sin arrepentimiento no hay perdón.

 

Gota de Amor - Septiembre 6/2014

“Rasgad vuestro Corazón, y no vuestros vestidos, y convertíos a YHVH vuestro Elohim; porque misericordioso es y clemente, tardo para la ira y grande en misericordia y que se duele del castigo” (Joel 2:14)

 

Sin Teshuvá (arrepentimiento), no puede haber selichah (perdón). Sin perdón, no hay nada para que prepararnos porque el – juicio – ya ha sido emitido y no hay esperanza de salvación. De acuerdo al idioma hebreo – Teshuvá es el acto de “retirarse para regresar”, es decir: dejar lo que se está haciendo que es contrario a la Torah y volver por el camino de la Torah, que es el Camino de YHVH. Si sabes que hay algo en ti que te duele dejar, y dudas o crees que puedes manejar la situación sin supuestamente afectarte o afectar a otros, olvídalo, es imposible y no hay “tal vez” en el Teshuvá.  Es un regreso total o no hay regreso. Es como cuando conduces, si dudas en arrancar cuando tienes que hacerlo, puedes crear un accidente que te puede costar la vida. Igual en el Camino de YHVH, si dudas y no tomas la decisión correcta y radical de eliminar de tu vida todo lo nocivo, va a ser destructivo para ti y quienes te acompañan en este caminar de la vida. Las zorras pequeñas que dañan el viñedo son las más difíciles de dejar porque te hacen creer que no son tan ofensivas. Pero no hay pequeñas y grandes desobediencias, la desobediencia es desobediencia, es rebelión hacia YHVH y Su Torah. “Como pecado de adivinación es la rebelión, y como ídolos e idolatría la obstinación” – 1Samuel 15:23. ¡Shabbat Shalom! 

 

Gota de Amor - Septiembre 5/2014

“Y conoceremos y proseguiremos en conocer a YHVH; como el alba está dispuesta su salida, y vendrá a nosotros como la lluvia, como la lluvia tardía y temprana a la tierra” (Oseas 6:3)

 

La Escritura dice que aquellos que buscan a Elohim lo hallan, cuando lo buscan con todo su corazón.  El anhela que lo conozcamos, ha provisto todo lo necesario para que lo hallemos, y está listo a respondernos.  El se revela a través de Su maravillosa creación.  Un proverbio popular dice: “detrás de la intrincada maquinaria de un reloj, hay un experto relojero”.  Es imposible contemplar el orden de la creación y creer que no hay alguien maravilloso, poderoso, sabio, detrás de ella.  Cuentan de un hombre ateo que subió una empinada montaña llena de nieve, halló una catarata congelada y ante semejante belleza, cayó de rodillas y adoró a Elohim.  Pero, además de la creación, Elohim ha provisto la forma perfecta para que lo conozcamos, nos ha dado a Su hijo, el Mesías quien es la imagen del Elohim invisible, quien nos revela el amor del Padre, trayéndonos sanidad y restauración a nuestras vidas.  Cuando Yahshua es Salvador y Adonai de nuestra vida, el Padre envía Su Ruaj que nos guía, nos revela Su gloria, nos permite conocer el carácter del Padre, nos enseña a escuchar Su voz y nos muestra como tener una comunión con El.  Pablo contó todo como basura por la gloria de conocer a Yahshua.  

Quién está en línea

Hay 23 invitados y ningún miembro en línea