Al leer todo el capítulo 1 del libro de Hebreos, podemos ver: el poder, la autoridad y el papel que Yahushua tiene sobre la creación de Elohim. La obra que El ha cumplido por nosotros y lo que el futuro nos depara. Creo que estas son cosas importantes para meditar durante estos días de Fiesta y especialmente en el Día de Yom Kippur. Pensar en el maravilloso y santo carácter de YHVH y del Mesías y en cuanto nos ama. En este tiempo de meditación, muchos pueden estar tristes, pero creo que es un tiempo de infinito gozo en vez de tristeza, pues tenemos un Mesías tan maravilloso, quien intercede por nosotros en el cielo. Este es el día en que el Sumo Sacerdote entra en el lugar Santísimo para hacer expiación por el pueblo. Hoy nuestro Sumo Sacerdote, según el orden de Melquisedec, se encuentra en el Trono, sentado a la diestra de la Majestad intercediendo por cada uno de nosotros. El ya se ha presentado en el cielo por nosotros – “Porque no entró el Mesías en el santuario hecho de mano, figura del verdadero, sino en el cielo mismo para presentarse ahora por nosotros ante Elohim” – Hebreos 9:24.
Yahushua está explicando la siega de los últimos tiempos. Y vimos que entre la Fiesta de Yom Teruah o Trompetas y el día de Yom Kippur, hay diez días de arrepentimiento. Yom Teruah es una sombra o imagen de la segunda venida del Mesías, seguida del juicio de Elohim sobre el mundo. Es durante esos días que el pueblo de Israel hace una introspección de su comportamiento, se arrepiente y pide perdón esperando que su nombre sea escrito en el “Libro de la Vida”. La Fiesta de Yom Teruah no es una Fiesta de peregrinaje. Los Israelitas no tenían que ir a Jerusalén para esta fiesta, pero debían de estar listos donde estuvieran para que tan pronto asomara la luna, celebraran la Fiesta a son de trompetas. En esos diez días siguientes podían trabajar y por lo regular se dedicaban a escoger y separar el trigo de la cizaña, a amontonar la cizaña que sería quemada el último día justo antes de empezar el día de Yom Kippur. Mateo 24:31 – “Y enviará sus ángeles con gran voz de Trompeta, y juntará a sus escogidos, de los cuatro vientos, desde un extremo del cielo hasta otro”. Oremos para que estos días antes a Yom Kippur, sean de más comunión con nuestro amado Mesías. Que seamos hallados como trigo fino, listo para ser puesto al servicio del Rey.
Como creyentes en el Mesías, nosotros sostenemos que el juicio ha llegado y se ha hecho justicia a través del sacrificio de Yahushua. El es ambos, el Cordero perfecto y el Sumo Sacerdote que efectúa los sacrificios el día de Yom Kippur. Yahushua es la propiciación y expiación por nuestros pecados. Aquellos que creemos que Yahushua ha hecho expiación por nosotros delante de YHVH, somos declarados Tzaddikim – justos, y nuestros nombres han sido escritos y sellados en el “Libro de la Vida”. Entendemos que no somos aceptos a los ojos de YHVH por nuestras obras, pero también somos conscientes que no tenemos excusa para no hacerlas como fruto de nuestra nueva vida. Yahushua es el ejemplo a seguir en el cumplimiento de la Torah, no la excusa para evadirla. “No todo el que dice: Adonai, Adonai, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos” – Mateo 7:21. Todos compareceremos ante el tribunal del Mesías, y la obra de cada uno será manifiesta. La vida es una constante prueba, cada momento es irrepetible y de toda palabra ociosa daremos cuenta a Dios – Mateo 12:36.
Hay 36 invitados y ningún miembro en línea