“Estas son las palabras que os hablé, estando aún con vosotros: que era necesario que se cumpliese todo lo que está escrito de mí en la Torah de Moisés, en los profetas y en los salmos” (Lucas 24:44)
Siempre me pregunto ¿qué quieren decir aquellos que proclaman ser una congregación primitiva? Cuando les pregunto si observan la Torah, la respuesta inmediata es: “la ley fue abolida”. La mayoría no saben cuándo ni quién escogió los 27 libros que hoy componen el Nuevo Testamento y más aún, que la congregación primitiva no tenía el Nuevo Testamento, solo tenían la Torah. Fue Ireneo, obispo de Lyon, quien propuso un canon que luego fue confirmado por el papa Damaso en el concilio de Roma en el 382, posteriormente fue reconfirmado en el sínodo de Hipona en 393 y definitivamente en el concilio de Trento en 1.545. Pablo enseño Torah – “Y habiéndole señalado un día, vinieron a él muchos… les testificaba del reino de Elohim… persuadiéndoles acerca de Yahushua, tanto por la Torah de Moisés como por los profetas” – Hechos 28:23. En la Escritura de Lucas 24, vemos a Yahushua enseñándoles acerca de Él, de la Torah, profetas y salmos. Juan 5:46 – “Si creyereis a Moisés, me creeríais a mí, porque de mí escribió él”. Juan 5:39 – “Escudriñad las Escrituras, porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí”. Aunque los pasajes son bien claros, para muchos es difícil encontrar al Mesías y el mensaje de salvación en la Torah. Miremos Éxodo 14:13 – “Y Moisés dijo al pueblo: No temáis; estad firmes y ved la salvación que YHVH hará hoy con vosotros…”. En el texto hebreo la palabra salvación es la 3444 del Strong – Yesh-oo’-aw = Yahushua. Lo que Moisés le dice al pueblo, es: miren la salvación de Elohim, miren a Yahushua. La Torah es el corazón de Elohim revelado a Su pueblo a través de Yahushua. No hay ni una sola enseñanza registrada en los evangelios que no muestren a Yahushua citando la Torah. “La palabra (Torah) que habéis oído no es mía, sino del Padre que me envío” – Juan 14:24.
“Y cuando oigas ruido como de marcha por las copas de las balsameras, entonces te moverás; porque YHVH saldrá delante de ti a herir el campamento de los filisteos” (2Samuel 5:24)
Tan pronto David fue ungido como rey, se convirtió en el objetivo de los filisteos. Ellos no habían olvidado como David siendo un niño, les había matado a su campeón Goliat. Así que, los filisteos arreciaron contra David en varias ocasiones durante su reinado. Vez tras vez, David consultó a YHVH concerniente a sus guerras contra los filisteos, y YHVH siempre le dio instrucciones para derrotarlos. En cada guerra, YHVH le daba instrucciones diferentes, si David hubiera actuado siguiendo siempre las instrucciones dadas en la primera guerra, con seguridad habría sido derrotado por los filisteos. En esta ocasión, YHVH le dio instrucciones específicas; no moverse hasta oír el sonido como de marcha – y cuando lo oyere, moverse inmediatamente. Hay cuatro lecciones vitales en esta historia. Primera: cuando nos hallemos frente a una dificultad y no sepamos que hacer, preguntarle a YHVH. Segunda: cuando sepamos que YHVH ha hablado, obedecer. Tercera: no asumir que toda situación difícil es igual y que podemos aplicar la misma táctica, siempre hay que consultar a YHVH. Y cuarta: habrá momentos en nuestra vida cuando tendremos que esperar por una señal para actuar. Si diariamente aplicamos estas lecciones en nuestras batallas espirituales, confiando y obedeciendo las instrucciones de Elohim, El saldrá adelante de nosotros contra nuestros enemigos.
“Estad quietos, y conoced que yo soy YHVH” (Salmo 46:10)
Lo opuesto a la quietud, es la inquietud, la lucha, el tratar de hacer; y YHVH nos pide “estar quietos”. El tratar de hacer, es una clara manifestación de que no conocemos a YHVH. Estar quietos no es ser pasivos, de hecho, se necesita mas valor para estar quietos ante una situación apremiante, que actuar precipitadamente. Cuando conocemos a YHVH, sabemos que El está por encima de toda autoridad, poder y dominio. Sabemos que podemos confiar en que El está en control, y que solo El sabe lo que nos conviene y hace que todo obre para nuestro bien. Esto nos da reposo, paz y seguridad que es incomprensible para quienes no conocen a YHVH. Paz y reposo en medio de cualquier situación, debería ser el sello de todo creyente. “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cansados, y yo os haré descansar” — Mateo 11:28. !Shabbat Shalom¡
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