• header1
  • header2
  • header3
Smaller Default Larger

Gota de Amor - Mayo 9/2016

“Bastante habéis rodeado este monte; volveos al norte (Deuteronomio 2:3)

 

Debemos tener cuidado de no caer en ninguno de estos dos extremos, ambos devastadores para nuestra vida.  1. Estar cómodos con la situación actual y no desear cambios – “Ay de los reposados en Sion…”  Amos 6:1.  2.  Hacer las cosas sin pensar.  Ambos son contrarios a las Escrituras que dicen: “Encomienda a YHVH tu camino, y confía en Él; y Él hará” – Salmo 37:5.  Elohim le dice al pueblo de Israel: “Bastante habéis rodeado este monte…”.  Ese monte no era donde YHVH quería que su pueblo estuviera, El tenía mucho más para ellos.  “Volveos al norte”.  Ellos necesitaban moverse en esa dirección.  No tenían que seguir viviendo en el desierto, sino seguir hacia la Tierra Prometida, hacia la bendición de YHVH.  Aunque Elohim les había provisto de todo lo necesario en el desierto, y ellos habían aprendido a oír Su voz, ya era hora de seguir adelante.  Diariamente YHVH nos bendice y provee, pero él quiere vernos desear las riquezas de Su gracia y no apegarnos a la basura de este mundo.  Solo podemos resistir el mal, cuando nos sometemos a YHVH.  Debemos estar atentos a la voz del Padre cuando nos diga que ya es hora de movernos y no apegarnos a situaciones, lugares, ni gente.  El sabe cuál es el mejor lugar para nosotros y cuando es el momento para ir hacia él.  

 

Gota de Amor - Mayo 8/2016

“He aquí que yo hago cosa nueva; pronto saldrá a luz; ¿no la conoceréis? Otra vez abriré camino en el desierto, y ríos en la soledad” (Isaías 43:19)

 

Debido a nuestra débil y racional naturaleza, y a la poca misericordia que tenemos cuando de dar nuevas oportunidades a quienes nos ofenden, se trata; nos cuesta entender que Elohim de nuevo lo hará.  De nuevo abrirá camino en el desierto.  En Apocalipsis 12:14 vemos que es en el desierto donde el remanente será sustentado al final de los tiempos.  En la Escritura, el desierto es un lugar árido, seco, vacío, un lugar donde la vida no crece ni prospera.  Un lugar habitado por bestias, un lugar sin descanso.  No es un lugar de paz y estabilidad.  Pero el desierto no es desconocido por Elohim.  Fue allí a donde llevó al pueblo después de sacarlo de Egipto, allí los sustentó, probó, pulió y formó.  Hizo de ellos una nación, les dio identidad, les dio mandamientos y les dio límites y reglas que debían observar como pueblo de Elohim.  En ese lugar precario, llamado desierto, lleno de inseguridad y incertidumbre, el pueblo aprendió a confiar en YHVH, a creer en Su bondad y misericordia.  El desierto nos obliga a dejar de controlar y nos permite a través de sus noches oscuras, entregar el control a Elohim y confiar que de nuevo abrirá camino en el desierto y nos llevará hasta el final.  Fue en el desierto donde los Israelitas conocieron a YHVH, y es en el desierto donde nosotros encontramos respuestas a nuestra necesidad, es allí donde podemos ver Su gloria, donde no nos queda más y solo con El podemos salir, porque el desierto no es nuestro destino final.  Hay una tierra prometida para poseer.  De nuevo YHVH abrirá camino en el desierto y llegaremos allí, en el tiempo de YHVH y a la manera de YHVH.   

 

Gota de Amor - Mayo 7/2016

“Y te acordarás de todo el camino por donde te ha traído YHVH tu Elohim estos cuarenta años en el desierto”  (Deuteronomio 8:2)

 

La Escritura continua: “… para afligirte, para probarte, para saber lo que había en tu corazón, si habías de guardar o no sus mandamientos”.  Elohim le recuerda constantemente a los Israelitas, su viaje por el desierto, de cómo dependían totalmente de Él, no quiere que lo olviden, quiere que mantengan sus ojos puestos en él.  En el desierto es donde nos damos cuanta verdaderamente de que estamos hechos, todo lo que somos sale a la luz.  Es allí donde sabemos si de verdad nuestro corazón le pertenece a YHVH o no, si lo obedeceremos a pesar de las circunstancias, de la aridez, de la sequía, de la aparente desolación, es allí donde tomamos las decisiones más importantes de nuestra vida, es allí donde decidimos confiar en YHVH o seguir nuestro propio camino.  Elohim le prometió al pueblo ciertas cosas si ellos obedecían sus mandamientos.  Por cuarenta años: su vestido no se envejeció, ni sus pies se hincharon.  Les prometió una tierra de arroyos, de fuentes de manantiales; tierra de trigo y cebada, de vides, higueras y granados; tierra de olivos, de aceite y de miel.  Tierra en la cual no comerían el pan con escasez, ni les faltaría nada en ella.  Pero también les recordó que: “no solo de pan vivirá el hombre, mas de todo lo que sale de la boca de YHVH vivirá el hombre”.   La tierra produce y todos, justo e injustos comemos de ella, pero solo aquellos que comen del pan verdadero, de la palabra, Torah de YHVH tiene la verdadera vida.  

 

 

Quién está en línea

Hay 5 invitados y ningún miembro en línea