“Porque dos males ha hecho mi pueblo: me dejaron a mí, fuente de agua viva, y cavaron para sí cisternas; cisternas rotas que no retienen agua” (Jeremías 2:13)
A través del profeta Jeremías Elohim reduce a dos los males que el pueblo hizo al apartarse de El, aunque fueron muchas las atrocidades que ellos cometieron alejados de Elohim. Primero abandonaron la verdadera fuente de vida; y segundo trataron de generar su propia fuente. Elohim usa la necesidad del agua física como parábola de la necesidad del agua espiritual, la cual sostiene a Su pueblo en los altibajos de la vida. A lo largo de la historia, el hombre ha buscado fuentes espirituales alternas a Elohim y Su Torah, fuentes que abarcan desde la idolatría hasta la inmoralidad sexual, llevando al hombre hasta el punto en que declaran a lo bueno malo y a lo malo bueno. Elohim ha provisto todo lo necesario para vivir en una relación de pacto con El, pero el orgullo que hay en el corazón del hombre siempre lo lleva a construir caminos alternos. Al final, esta es la base de todo sistema de fe alterno, falsa religión u orden moral que se ha levantado y que se practica en la faz de la tierra. Es fácil mirar a los tiempos de Jeremías y decir: ¿Cómo pudieron hacer eso? Pero lo que necesitamos hacer es mirar a nuestra generación y ver que no somos diferentes, que el hombre sigue cavando cisternas rotas y sigue teniendo la misma sed. Pidámosle a Elohim que nos proteja para que jamás busquemos fuentes alternas a El.
“El que habita al abrigo del Altísimo morará bajo la sombra del Omnipotente. Diré yo a YHVH: esperanza mía, y castillo mío; mi Elohim, en quien confiaré” (Salmo 91:1-2)
La situación mundial no parece mejorar, todo lo contrario, cada día surge un nuevo problema o crisis, virus, bancarrotas, corrupción gubernamental, epidemias, etc. lo cual quiere decir que no tienes que ir muy lejos para ver a la gente luchando desesperadamente por encontrar algún tipo de refugio y seguridad. El aspecto positivo de todo esto es, que nos obliga a evaluar donde está nuestra verdadera seguridad. Las cosas no van a mejorar, solo lea Mateo 24 y lo verá. Pero en el versículo 6 Yahushua dice: “mirad que no os turbéis”. El reto es: ¿estamos listos? ¿Estamos preparados? No quiero decir, si tenemos provisión, si hemos hecho un plan de contingencia. Quiero decir: ¿estamos tan firmes en nuestra relación con Elohim, conocemos bien su naturaleza y carácter hasta el punto que nuestro corazón no tema, porque sabemos que en El está nuestro refugio y fortaleza? ¿Hemos rendido nuestro corazón a El de tal manera que le permitamos tomar Su lugar como Rey y Señor de nuestra vida? ¿De verdad sabemos lo que significa ser un Hijo de Elohim? Porque ese es el único lugar donde descubriremos esa esperanza y seguridad que tanto anhelamos. Busquemos ese lugar en El donde el temor a las epidemias, colapsos económicos o guerras no tenga poder sobre nosotros.
“¿Qué mala cosa es esta que vosotros hacéis, profanando así el día de reposo?” (Nehemias 13:15-19)
Nehemias estaba preocupado por la forma como el pueblo violaba la Torah y trata de corregir todas las dificultades que esto le había ocasionado a Israel. El corazón del Shabbat es la palabra “REPOSO”. YHVH lo dio a Su pueblo con la intensión de que aprendieran a descansar, no solo fisicamente, sino también espiritualmente. El Shabbat es el programa contra el stress de YHVH. Es la forma como EL nos protege de las exigencias del sistema. Hay dos razones por las cuales YHVH nos dio el Shabbat. El primero esta en Exodo 20:11 — YHVH termino la creación en seis días y descanso el séptimo, y le pide a Su pueblo que haga lo mismo. Debemos reconocer los limites y parar para permitir a nuestro espíritu, alma y cuerpo reposar. La segunda, es por lo regular ignorada. YHVH le dice a Israel que debe guardar el Shabbat como señal entre YHVH y Su pueblo, por pacto perpetuo, debe ser consagrado a YHVH — Exodo 31:12-17. El Shabbat es una bendición de YHVH para Su pueblo. “Padre, enséñanos a reposar no solo fisicamente de todos los quehaceres de la vida, sino de la angustia que nos produce el no ser totalmente capaces de depender completamente de Ti, aun sabiendo que en Ti hallamos las respuestas a todas nuestras inquietudes, tribulaciones y problemas. Gracias YHVH. Shabbat Shalom
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