“Acuérdate del día de reposo para santificarlo. Seis días trabajarás, y harás toda tu obra; mas el séptimo día es reposo para YHVH tu Dios; no hagas en él obra alguna…” (Éxodo 20:8-10)
Estrés, la enfermedad del siglo. ¿Eres tu uno de tantos en el mundo que están sufriendo de estrés, que el tiempo no les alcanza para nada y que usa el día de reposo para hacer todas las cosas que no alcanzó a hacer en la semana? YHVH tiene el remedio para el estrés, y sabiendo que el hombre no iría a observarlo voluntariamente, lo puso como mandamiento. Un día a la semana para descansar, para pasarlo con El, para dedicarlo a nuestra relación con YHVH. El día de descanso fue la idea de YHVH como un medio para refrescarnos, para descansar. Yahushua dijo: “El día de reposo fue hecho por causa del hombre, y no el hombre por causa del día de reposo” y luego hablando de El mismo, dijo: “el Hijo del hombre (Yahushua) es Señor aun del día de reposo”. El Shabbat es la provisión de YHVH para nuestro descanso. Es un día de celebración en familia, se arregla una cena especial, se decora la mesa, se ora y se disfruta de un evento semanal provisto exclusivamente para el pueblo de YHVH. !Shabbat Shalom¡
“Oh Sion, la que moras con la hija de Babilonia, escápate” (Zacarías 2:7)
Salir de Babilonia y Egipto significa, dejar la oscuridad del politeísmo que tiene absorta a la religión hoy en día, para que podamos salir a servir a nuestro verdadero Elohim, el Adonai de la Creación. El politeísmo hoy en día está representado por un sin número de dioses personales, como: dinero, sexo, poder, ambición, drogas, la gratificación personal, complacencia, vanagloria. Todos los dioses del politeísmo antiguo, están representados en estos. Salir de Babilonia y Egipto, significa, dejar la idolatría, la inmoralidad, la corrupción en cualquier forma que se manifieste, dejar todo lo que nos separe del Reino de Elohim. Pero YHVH no solo está llamando a Su pueblo a dejar estos lugares, sino a ESCAPAR de ellos. Para escapar de un sitio, necesitamos tener nuestra mirada fija en el lugar u objetivo hacia dónde vamos. Y solo cuando nuestra mirada está fija en Canaan, en la Promesa, en la Tierra Prometida, en el Reino del Padre donde nuestro amado Mesías reinará, tenemos la suficiente motivación para escapar. Cuentan la historia del heredero del rey Luis XVI de Francia, cuando su familia fue asesinada, los detractores trataron de corromper al joven para destruir su moral y así Francia no lo aceptara como rey. Pretendiendo ser sus amigos, lo expusieron a todo tipo de depravaciones, pero el joven nunca participó de dichos actos. Cuando le preguntaron por qué no participaba, el joven respondió: “No puedo hacer lo que me piden, porque nací para ser rey”. Nosotros como pueblo de YHVH debemos “correr con paciencia la carrera que tenemos por delante, poniendo nuestro ojos en Yahushua, el autor y consumador de nuestra fe” – No podemos participar del sistema porque somos un pueblo Kaddosh para YHVH.
“Y YHVH iba delante de ellos de día en una columna de nube para guiarlos por el camino, y de noche en una columna de fuego para alumbrarles” (Éxodo 13:21)
El versículo siguiente dice que nunca se apartó de delante del pueblo la columna de nube ni la columna de fuego. Jamás Elohim abandonó a Su pueblo. Aún en medio de todas sus rebeldías, les castigo, les mostró las consecuencias de su desobediencia y de su obstinado y rebelde corazón, pero el ángel de YHVH nunca los abandonó. Recordemos que el pueblo venía de pasar cuatrocientos treinta años de vivir bajo la influencia de una sociedad politeísta. Aunque vivían separados en Goshen, tenían algún contacto con ellos, veían la prosperidad de Egipto y fueron tentados a dorar sus dioses también. Pero en cada etapa del camino por el desierto, Elohim les mostró una y otra vez que su presencia estaba en medio de ellos, que no caminaban solos, que los llevaría a la tierra prometida y los establecería allí como Su pueblo, a la vista de todas las naciones. Salir de Egipto fue para Israel un asunto de vida o muerte, como lo es para nosotros hoy. Dejar el sistema es la única forma de ser verdaderamente libres. Debemos separarnos para El y caminar sin temor por el desierto seguros de que Su ángel estará con nosotros a lo largo de todo el camino. “Porque no abandonará YHVH a su pueblo, ni desamparará su heredad” – Salmo 94:14.
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