“Mis huidas tu has contado; pon mis lágrimas en tu redoma” (Salmo 56:8)
No hay ninguna justificación para la rebelión. Huir de YHVH y de Su voluntad para nuestra vida es una pérdida de tiempo. Mucha gente sabe lo que Elohim quiere de ellos, pero… las frases más comunes son: “no estoy listo, aún soy muy joven, no soy bueno para eso, etc.” A todos nos pasa, hace unos años viviendo en los Estados Unidos y queriendo huir de la voluntad de YHVH, un misionero me dijo: “Recuerda, somos inmortales hasta que cumplamos el propósito para el cual fuimos creados”. Jamás olvidé la frase, aunque seguí cometiendo errores y huyendo, y no hay palabra adecuada para expresar el dolor, la frustración, el desengaño y pérdida de tiempo que causa el ir contra la corriente y dar coses contra el aguijón. No hay excusa para huir de YHVH, no hay justificación para decir no a Su llamado, no hay dinero, prosperidad, aparente felicidad que compense el hacer a un lado la vida que YHVH pone delante de nosotros. Podemos estar seguros que lo que El nos pida hacer, es lo mejor Sus propósitos siempre son buenos, y mas aún, El no va a cambiar Su plan para ajustarse a nuestros deseos, El va a usar eventos, situaciones, gente y el redargüir del Ruaj hasta llevarnos a hacer Su voluntad.
“Dame hijo mío tu corazón, y miren tus ojos por mis caminos” (Proverbios 23:26)
Las relaciones se miden por la entrega o compromiso que se tenga. La mayoría de la gente hoy día, huye de compromisos que demanden demasiado, es decir que conlleven una entrega, porque la entrega demanda fidelidad y eso es algo que el mundo ya olvido, su significado y valor. Lo triste de esto es que la misma falta de compromiso o entrega está operando en el pueblo de Elohim. Es decir seguir a YHVH a mi manera, no tener que renunciar a nada o casi nada, está bien asistir a las actividades de la congregación, pero mi vida no puede acabarse, tiene que seguir. Y ¿cuál es esa vida? Nuestra vida está llena de hábitos, actitudes, relaciones que necesitan ser evaluadas, sopesadas bajo la lupa de La Torah y tomar decisiones al respecto. Libertad no es lo mismo que autonomía, y solo hay una verdadera liberta y es “caminar en obediencia a YHVH”. Entrega no es rendición. Cuando entregas tu vida a YHVH no estás diciendo que eres un inepto, sino que admites que tus valores deben ser ordenados para poder vivir rectamente y por consiguiente, aceptas ser guiado por YHVH y vivir bajo Sus parámetros.
“Así que somos embajadores en nombre del Mesías” (2 Corintios 5:20)
Yahushua nos ha enviado como sus embajadores para el mundo. Y como tales debemos honrarlo y representarlo en nuestro carácter, conducta, conversación cuando interactuamos con la familia, amigos, vecinos, compañeros de trabajo o de estudio, etc... Elohim espera que seamos diligentes y fieles en nuestra misión. Sin embargo a veces nos volvemos auto indulgentes, perezosos, nos comprometemos con el sistema en todas sus formas por complacer a otros o a nosotros mismos y como resultado en vez de cumplir nuestra misión terminamos dañando a otros con un mal testimonio y desperdiciando el tiempo y los dones que nos ha dado YHVH. Cuando alguien es enviado como embajador de su país a otro país, este debe representar a su gobierno en todos los aspectos, debe honrar su constitución y debe ser fiel. Nosotros como embajadores de Elohim debemos tener una vida que sea coherente con lo que profesamos o confesamos. Debemos honrar Su palabra (Constitución) obedeciéndola ya que es la guía para nuestra vida, debemos ser fieles a nuestro llamado. Seguir el camino de YHVH no es una religión, es un estilo de vida.
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