FELIZ YOM KIPPUR
“Así que, hermanos, teniendo libertad para entrar en el Lugar Santísimo por la sangre del Mesías Yahushua… acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe” (Hebreos 10:19-22)
Hoy estamos celebrando Yom Kippur. En los días del Templo, cada año en este día, el Sumo Sacerdote entraba en el Lugar Santísimo para hacer expiación por el pueblo. Él se quitaba toda su vestidura sacerdotal y entraba a la presencia de Elohim con vestiduras de lino blancas. Todos los que hemos aceptado la obra expiatoria de Yahushua en nuestra vida, somos sacerdotes y estamos llamados a entrar a la presencia de YHVH, pero para hacerlo debemos despojarnos de nuestra vestidura del viejo hombre, deshacernos de todo orgullo, ego, vestigios del sistema, preocupaciones y ansiedades y entrar a la presencia de nuestro amado Padre humildemente como niños. La sangre de nuestro Cordero, nos cubre para que podamos entrar al Lugar Santísimo. Y allí, nos encontraremos con Elohim, cara a cara en adoración y alabanza. Entremos y renovemos nuestra mente y corazón y gocémonos en Su Salvación. ¡Feliz Yom Kippur!
“¿Hasta cuándo claudicaréis vosotros entre dos pensamientos? Si YHVH es Elohim, seguidle; y si Baal, id en pos de él” (1Reyes 18:21
Estas palabras del profeta Eliseo son para nosotros hoy. La Torah dice que debemos ser perfectos delante de Elohim – “Perfectos serás delante de YHVH tu Elohim” – Deuteronomio 18:13. La palabra “perfecto” en Hebreo es “Tamin” = completo – verdadero – integro. En nuestra relación con YHVH, Tamin es estar comprometidos, totalmente dedicados, caminar con El en Su Torah. El Salmo 119:1 dice “Bienaventurados los perfectos (Tamin) de camino, los que andan en la Torah de YHVH”. O sea que, la única forma para ser íntegros, completos, es andando en la Torah, viviendo la Torah, haciendo la voluntad de YHVH. Claudicar entre dos pensamientos es ser de doble ánimo. La persona de doble ánimo tiene el alma dividida en dos y ambas partes quieren hacer su propia voluntad totalmente diferente la una de la otra. ¿Cuándo tiempo se puede vivir en esta condición? La persona de doble ánimo siempre está desorientada, nunca puede tomar decisiones porque su mente vive confusa, vive en una tormenta espiritual. El único antídoto para esta condición está en la Torah – “Acercaos a Elohim, y Él se acercará a vosotros. Pecadores, limpiad las manos; y vosotros los de doble ánimo, purificad vuestros corazones” – Santiago 4:8.
“Sean gratos los dichos de mi boca y la meditación de mi corazón delante de ti, Oh YHVH, Roca mía, y Redentor mío” (Salmo 19:14)
Nuestras palabras revelan lo que hay en nuestro corazón. Debemos tener mucho cuidado de lo que pensamos sobre todo concerniente a los demás. Se dice que es mejor juzgar favorablemente y no críticamente, aunque estemos diciendo la verdad. Los sabios dicen que nuestros juicios tienen mucho peso en el cielo. Nuestras palabras, buenas o malas, traen respuestas en el ámbito espiritual. Nada se dice al aire, toda palabra da fruto de acuerdo a lo dicho – “Mas os digo que de toda palabra ociosa que hablen los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio” – Mateo 12:36. Yahushua habló del buen tesoro y mal tesoro que puede haber en el corazón del hombre, el cual determina lo que él es y cómo es su vida – “El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo bueno; y el hombre malo, del mal tesoro de su corazón saca lo malo; porque de la abundancia del corazón habla la boca” – Lucas 6:45. Nuestra motivación determina nuestros pensamientos y consecuentemente afectan la forma como actuamos y hablamos. Si nuestro corazón está centrado en la Torah y nuestro único deseo es hacer la voluntad del Padre, nuestros pensamientos, acciones y palabras deben ser coherentes con lo que proclamamos.
Hay 21 invitados y ningún miembro en línea