“Antes del quebrantamiento es la soberbia, y antes de la caída la altivez de espíritu” (proverbios 16:18)
La soberbia es cancerosa, letal y destructiva, probablemente más que cualquier otro aspecto negativo de la personalidad humana. La soberbia ha derribado reinos, derrocado imperios, ha causado guerras, ha destruido matrimonios, ha arruinado amistades, ha llevado miles a las cárceles. El espíritu de soberbia es el rey de todos los aspectos negativos del carácter humano. Todos los creyentes, viejos y jóvenes, súper consagrados o no, tienen que estar vigilantes sobre este espíritu demoniaco y evitar a toda costa su influencia. El proverbio “antes de la caída es la altivez de espíritu”, es un proverbio universalmente conocido y entendido por la mayoría. Pero aún así, muchos sucumben a su seductiva naturaleza y terminan perdiendo todo como consecuencia por haberse revolcado en el fango por demasiado tiempo. Empieza destruyendo el alma y espíritu de la persona y eventualmente destruye todo lo que le queda de vida. La caída de Satanás y de todo gobernante diabólico que ha existido en el mundo, son ejemplos de lo que el espíritu de soberbia puede hacer. Una vez que el orgullo y la soberbia empiezan a filtrarse en la personalidad de un creyente, debe neutralizarse inmediatamente con la ayuda del Ruaj Hakoddesh. Si no se hace, continua creciendo e invadiendo terreno hasta tomar la mentalidad y carácter de la persona. De ahí, pasa a afectar sus emociones, acciones y comportamientos y por ende su discernimiento y criterio empieza a nublarse y al final no podrá separar la verdad del error. La única verdad que verá, será la que el percibe como verdad, no la verdad de Elohim. Termina convirtiéndose en su propio dios, creyendo tener todas las respuestas y no se sujetaran a nadie, ni a YHVH. Cuando Elohim dice que la altivez viene antes de la caída, nos está advirtiendo de la destrucción que se aproxima sino cambiamos el rumbo que llevamos. “Abominación es a YHVH todo altivo de corazón; ciertamente no quedará impune” – Proverbios 16:5.
“De la misma manera, también ustedes considérense muertos al pecado, pero vivos para YHVH en el Mesías Yahushua” (Romanos 6:11)
Huimos del pecado yendo tras la justicia, huimos del odio yendo tras el amor, huimos del miedo yendo tras la confianza, huimos de la impaciencia buscando ser mas pacientes. Como dice Romanos 12:21 — “No seas vencido por el mal, sino vence el mal con el bien”. La verdadera justicia no es auto-justificación porque la justicia no está en nosotros, sino en YHVH. Solo somos justos en la medida en que permanezcamos en El y en Su Torah. Debemos buscar permanecer en El en todas las cosas. YHVH es amor, si permanecemos en El, amaremos. Nuestra meta no es solo crecer en amor, sino caminar en Su amor. Debemos desear apasionadamente vivir en El para así poder estar libres de las asechanzas del enemigo. Buscar el Reino con todo nuestro corazón — “Y me buscaron y me hallarán cuando me busquen con todo su corazón” — Jeremías 29:13.
“Nosotros, ya sin el velo que nos cubría la cara, somos como un espejo que refleja la gloria del Señor, y vamos transformándonos en su imagen misma, porque cada vez tenemos más de Su gloria, y esto por la acción del Ruaj” (2 Corintios 3:18)
Si vamos a ser transformados a Su imagen, debemos contemplar Su gloria sin velos, con el rostro descubierto, sin excusas, sin ponernos hojas de higuera como Adán y Eva para cubrir el pecado. El pecado nos hace ser conscientes de nosotros mismos y auto-protectores, hasta el punto que tememos que alguien nos vea como somos, y nos cubrimos con velos de auto-justificación y excusas. Debemos quitarnos los velos para poder ver a nuestro Adonai como El es y para poder ser reales los unos con los otros. Ser real es caminar en la Verdad, en la Tora, y relacionarnos con los demás sin pretensiones. Con el arrepentimiento se inicia el proceso que va de “gloria en gloria”. Cuánto más permitamos que los velos, los mecanismos de defensa sean removidos, más de Su gloria veremos y mas seremos como El.
Hay 29 invitados y ningún miembro en línea