"Mi consejo permanecerá, y haré todo lo que quiero" (Isaías 46:10)
El propósito de YHVH no puede ser frustrado. Su voluntad es Torah. Su consejo debe permanecer. El es el mismo ayer, hoy y por los siglos. El se deleita en todo aquel que le teme, y en quien pone su confianza en El. El nos ha escogido para salvación en Yahushua — “Este pueblo he creado para mí, mis alabanzas publicará” — Isaías 43:21. El obra en nosotros de acuerdo a su voluntad. El cumplirá en nosotros todo lo que ha determinado. El se complace en nuestra obediencia, nos ha dado preceptos y estatutos para guardarnos y hacernos un pueblo separado para El. El ha entrado en pacto con nosotros y nada ni nadie podrá separarnos de El. “No temas, porque yo estoy contigo, no desmayes, porque yo soy tu Elohim que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia” — Isaías 41:10.
Shalom
"Shema Israel: YHVH nuestro Elohim , YHVH uno es" (Deuteronomio 6:4)
Estamos viviendo tiempos difíciles, por consiguiente debemos tener mucho cuidado con lo que escuchemos para no ser desviados de la verdad — “Por tanto, es necesario que con más diligencia atendamos a las cosas que hemos oído, no sea que nos deslicemos” — Hebreos 2:1. Desviarse no es difícil, de hecho es algo tan sutil y lento que muchos ni se dan cuanta del peligro. C.S. Lewis alguna vez escribió: “El camino al infierno es gradual, suave y pendiente, suave bajo los pies, sin giros bruscos, sin hitos, sin señales”. El peligro espiritual es tan real como el peligro físico. El peligro hoy, es renunciar a la esperanza, seguir la corriente, callar, dormir, a la deriva, vivir dentro del sistema sin darse cuanta que se está más muerto que vivo. Y lo más triste es que ocurre dentro de las congregaciones, donde creen que están seguros. Por consiguiente, es urgente despertar el alma a la necesidad de hacerte frente a la verdad, a la Torah; de escucharla, vivirla, de estar vigilantes y prestos a tomar acción cuando sintamos que estamos siendo atraídos por aquello que no glorifica a nuestro Padre Celestial. La palabra “Shema” = Escucha. Shema Israel YHVH nuestro Elohim, YHVH uno es
Shalom
"Teme a Elohim y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre. Porque Elohim traerá toda obra a juicio, juntamente con toda cosa encubierta, sea buena o sea mala" (Eclesiastés 12:13-14)
¿Es creer = pensar, o creer = hacer, o hacer = legalismo? Tres puntos muy importantes y que son la razón de mucha confusión y división. Para muchos creer es = pensar, es decir; si estás de acuerdo con una doctrina, eso es creer y esa es tu fe. La palabra “fe” en nuestro idioma es un sustantivo, pero al analizar las Escrituras vemos que no es como sustantivo que debemos tratarla, sino como verbo Génesis 1:3 dice: “Y dijo Elohim: sea la luz; y la luz fue”. No dice que Elohim pensó en la luz, sino que hablo. La Escritura empieza con un verbo, con acción. Otros piensan que hacer = legalismo, porque por “gracias sois salvos, no por obras”, por consiguiente no tenemos que hacer nada sino creer, es decir pensar. O sea que el verdadero problema aquí radica en el “creer = hacer” y todo es porque queremos entender las Escrituras con nuestra mente occidentalizada y moldeada por tradiciones y filosofía griega, y las Escrituras no vienen de esa perspectiva, sino de la perspectiva de Elohim para nosotros y todo es acerca de verbos. Las Escrituras fueron escritas principalmente en hebreo. El hebreo no es un idioma de conceptos, pensamientos o ideas, es un idioma de acción. Casi todas las palabras del idioma hebreo, tienen como raíz un verbo, aún los nombres. Ahora la gracia no es opuesta a los mandamientos de Elohim, la gracia es la que motiva y le da vida a esos mandamientos, porque la gracia es la Torah escrita en un corazón de carne y no de piedra y observarla es el todo del hombre. Recuerde que simplemente estar de acurdo con lo que lee en las Escrituras, no significa nada, porque nuestra fe no es cuestión de creer, sino de hacer.
Shalom
Hay 13 invitados y ningún miembro en línea