“Bendito sea YHVH, mi Roca, quien adiestra mis manos para la batalla y mis dedos para la guerra” (Salmo 144:1)
Todo ser humano tiene un lugar en esta batalla cósmica. Una canción de Bob Dylan dice: “Vas a tener que servir a alguien, bien puede ser al diablo o puede ser a YHVH, pero vas a tener que servir a alguien”. No hay terreno neutral en esta guerra. No hay líneas laterales, no hay descansos, no hay vacaciones. No hay ninguna licencia de maternidad o paternidad. No hay lista de discapacitados. Solo servicio activo. Usted está sirviendo a un lado o al otro. En cuanto a los deberes específicos de cada individuo, eso es otro asunto. Diferentes personas tienen diferentes funciones. Sin embargo, todo el mundo, independiente de la edad y la capacidad es una parte importante de esta guerra. Cuanto mejor comprendamos esto, más efectivos seremos. Hay gente muy espiritual que piensa que la verdadera piedad se encuentra en no participar de esta guerra. Con este pensamiento, creo que les queda bien difícil hallar paz en medio de un mundo turbulento. Y encontrar paz es algo bueno, pero no hemos nacido para luchar por la serenidad, sino mas bien para enfrentar las mismas puertas del infierno. Shalom
“Tomad el censo de toda la congregación de los hijos de Israel… todos los varones por sus cabezas. De veinte años arriba, todos los que pueden salir a la guerra en Israel…” (Números 1:2-3)
Cuando YHVH le ordenó a Moisés que hiciera un censo de la nación de Israel, no era simplemente un análisis estadístico del pueblo. No todos eran contados, solo los varones de veinte años en adelante. El propósito era determinar aquellos que podían ir a la guerra. El llamado de Israel a la guerra, puede sonar desagradable para algunos, pero eso es porque la mayoría no saben que nosotros al igual que el Israel de ese entonces, hemos nacido para luchar. Hay una guerra en curso, nos guste o no, seamos conscientes de ello o no, estamos de un lado o de otro. Desde la creación, el mal ha tratado de derrocar los propósitos de YHVH. Las fuerzas de la oscuridad han reclutado esclavos para que cumplan sus órdenes, a menudo con éxito. Aquellos que seguimos al Mesías, siempre hemos sido minoría, pero las victorias son sustanciales y de gran alcance. A través de Yahushua y Su triunfo sobre la peor arma del mal, la muerte, YHVH ha garantizado la victoria final y total. Mientras esperamos el retorno de nuestro Mesías, hemos sido comisionados para extender Su victoria a todos los rincones del globo.
“Y digas en tu corazón: mi poder y la fuerza de mi mano me han traído esta riqueza” (Deuteronomio 8:17)
Una vida verdaderamente efectiva solo es posible cuando desarrollamos una perspectiva Bíblica sobre la vida. Se puede aprender mucho sobre el mundo a través de la investigación científica y la experiencia. Pero la sabiduría, la habilidad para vivir de manera efectiva, se deriva principalmente de la revelación que YHVH nos da a través de la Torah. Y digo principalmente, porque esto no es un ejercicio académico, es decir; leer o incluso memorizar versículos. La Torah si no se vive, no produce nada que valga la pena, como dice la misma Escritura “no es el oidor, sino el hacedor”. Las Escrituras son más que una colección de dichos sabios. A través de sus historias, instrucciones, profecías, etc., logra dirigirnos a conocer al Padre y la necesidad de confiar en El y lo que nos ha provisto en el Mesías. Expresa sus instrucciones de tal manera, que hace que realmente nos enfrentemos con cada aspecto de la vida. Moisés imaginó un día en que el pueblo de Israel conocería un nivel de prosperidad y les advierte que se asegure de nunca darse crédito por su riqueza. La Torah está llena de principios para vivir. Vivir con cuidado la vida según la Palabra de YHVH siempre será lo mejor. Es más fácil caminar por este sistema con una guía segura que a la deriva.
Hay 15 invitados y ningún miembro en línea