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Gota Diaria Enero 25/2020

“Y acabó Elohim en el día séptimo la obra que hizo; y reposó el día séptimo de toda la obra que hizo. Y bendijo el día séptimo” (Génesis 2:2)-3

Aún con tambores de guerra sonando por toda la tierra, con toda la ansiedad y temor que todo esto genera, llega el Shabbat y de una forma mágica, especial, nos trae el mensaje de reposo de parte de YHVH.  La palabra Shabbat viene del verbo hebreo “Shavat” que literalmente significa: parar de nuestro trabajo.  Simplemente dejamos todo, y dejamos actuar a YHVH en nuestra vida.  Dejamos de trabajar y permitimos que YHVH complete la obra que empezó en nosotros y que estamos seguros de que terminará. Este Shabbat, si tienes temor por el futuro debido a todo lo que está pasando, descansa sabiendo que tu futuro está en Sus manos, que ni un cabello de tu cabeza caerá sin Su consentimiento.  Disfruta del Shabbat, practica el dejar todo en Sus manos y disfrutar de este maravilloso regalo que YHVH ha dado a Su pueblo. Shabbat Shalom

Gota Diaria Enero 24/2020

“Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder” (Mateo 5:14)

Como pueblo de YHVH estamos llamados a ser luz en la oscuridad.  La pregunta es: ¿Estamos siendo efectivos en desvanecer la oscuridad, o estamos contribuyendo a esparcirla?  El entender el principio del altar, tanto personal como del hogar, es la herramienta crucial para nuestra efectividad en lidiar con la oscuridad.  Hubo un periodo en la edad media, llamado: “la edad oscura”.  Fue una época de colapso demográfico, económico y cultural después de la caída del imperio romano.  Pero nada comparado con lo que estamos viviendo hoy en día.  Estamos viviendo el periodo de más oscuridad espiritual jamás visto.  Oscuridad es la fuerza espiritual que toma control cuando la voluntad de YHVH es rechazada.  Esto le da al enemigo autoridad legal para atacar al pueblo de YHVH y si no estamos fuertes podemos ser fácilmente movidos de nuestra posición de autoridad espiritual que nos ha sido dada por el Padre.  Por eso es necesario mantener el fuego de nuestro altar ardiendo y nuestra relación íntima con el Padre intachable.  Un altar es un lugar de luz en la impenetrable oscuridad del pecado, es la puerta que une la realidad física con la espiritual.  En otras palabras, es “puerta del cielo”.  Shalom

Gota Diaria Enero 23/2020

“Altar de tierra harás para mí, y sacrificaras sobre el tus holocaustos y tus ofrendas de paz, tus ovejas y tus vacas; en todo lugar donde yo hiciere que este la memoria de mi nombre vendré a ti y te bendeciré” (Éxodo 20:24)

YHVH tuvo cuidado de dejar las instrucciones sobre como debíamos edificar altar a Su nombre.  Lo primero que debemos saber es que el propósito del altar es: adoración, sacrificio.  No es un simple monumento para conmemorar una persona o evento.  No es un podio desde donde alguien predica.  El altar es solo para adorar y sacrificar. Ayer hablamos de nuestro altar personal, hoy quiero hablarles del altar de nuestro hogar.  Así como antes de edificar nuestro altar personal, debemos derribar todo altar edificado a otros dioses en nuestro corazón, igual nuestro hogar puede estar contaminado con altares de otros dioses, por lo que hayamos permitido que se haga, o diga en él, por los objetos de podemos tener y que no glorifiquen al Padre, por las personas que recibimos sin saber sus prácticas – “Si alguien los visita y no lleva esta enseñanza, no lo reciban en casa ni le den la bienvenida, pues quien le da la bienvenida se hace cómplice de sus malas obras” – 2 Juan 1:10-11.  El altar de nuestro hogar, en donde adoramos, crecemos, aprendemos y sacrificamos como familia.  Padres e hijos juntos, hermanos, esposos, es ahí donde derramamos nuestro corazón ante el Padre como familia y recibimos dirección para nuestra vida familiar.  Selah.

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