• header1
  • header2
  • header3
Smaller Default Larger

Gota Diaria Abril 04/2020

SHABBAT HAGADOL

“Yo les mostraré maravillas como el día que saliste de Egipto” (Miqueas 7:15) 

Shabbat Hagadol, es el último Shabbat en el exilio egipcio, donde toda la nación esperaba la redención.  Es la misma situación que vivimos hoy en día, donde esperamos que nuestro Mesías llegue a redimirnos de este largo y difícil exilio.  También se le llama “el Gran Shabbat”, y es la transición del exilio a la redención.  Se dice que el nombre de “Gran Shabbat” es derivado de Malaquías 4:5 – “He aquí, yo os envío el profeta Elías, antes que venga el día de YHWH, grande (gadol) y terrible”.  Este antepenúltimo versículo del último profeta anuncia el primer rayo de luz de redención.  Estamos viviendo en el “Gran Día” – en el “Shabbat Hagadol” antes de la redención final.  Según la cronología del Éxodo, el día 10, del primer mes, cuando los hebreos tomaron el cordero, fue Shabbat.  De ahí es la referencia de que este Shabbat es un Gran Día. Shabbat Hagadol el día para que todos adoremos y alabemos a HaShem como nuestro REDENTOR.

Gota Diaria Abril 03/2020

“Yo sé que mi Redentor vive, y al fin se levantará sobre el polvo y después de deshecha esta mi piel, en mi carne he de ver a Elohim… y mis ojos lo verán, y no otro, aunque mi corazón desfallece dentro de mí” (Job 19:25-27)

Job después de perder sus hijos, su fortuna y finalmente su salud, expresó su confianza en Elohim con estas palabras, aún dijo: “He aquí, aunque El me matare, en El esperaré” – Job 13:15.  Muchos citan a Job como ejemplo de paciencia, pero yo creo que Job es un ejemplo de confianza y seguridad en YHVH.  Esta experiencia no es única para Job, YHVH dice que El disciplina y prueba a sus hijos.  Todos, quienes portamos en nuestro corazón Su bandera de amor y manifestamos con nuestra vida que somos hijos de Elohim, estamos en la lista de “control de calidad”, todos sin excepción, de acuerdo a Su divina sabiduría, seremos probados.  Unos más otros menos, pero a todos nos da la medida de fortaleza que necesitamos para pasar la prueba, y al final, aunque aporreados estoy segura de que salimos más cerca de Elohim y más enamorados de Su divina presencia.  Yo sé que las promesas de Elohim son verdaderas, que El solo demanda de nosotros obediencia a Su Torah y ha prometido que bendecirá nuestra entrada y nuestra salida.  Sé que Su voluntad perfecta se hará en la vida de todos quienes le amamos, sé que todo obra para bien y sé que, aunque mi corazón desfallece dentro de mí, mis ojos verán Su gloria.  No es fácil cuando se está en medio de la prueba, pero es lo mejor que Elohim tiene para nosotros en ese momento y debemos con gratitud decir “este es el día que hizo YHVH, me gozaré y me alegraré en él”.  Gracias Eterno Elohim por las pruebas.  Gracias porque a través de ellas formas nuestra vida.  Gracias por acercarnos más y más a ti por medio de ellas.  Shalom

Gota Diaria Abril 02/2020

“Sus caminos notificó a Moisés, y a los hijos de Israel sus obras” (Salmo 103:7)

Cuando Adán y Eva pecaron, YHVH los echó del paraíso llamado Edén.  Ellos empezaron a deambular en busca de redención en un desierto de separación producido por su pecado.  Desde ese momento, el hombre ha continuado en esa búsqueda.  Esa búsqueda, los llevó más lejos de YHVH y de esa anhelada redención.  Elohim sabía que eventualmente Él tendría que buscar el hombre y enseñarle el Camino de nuevo.  Cuando Elohim saca a Israel de Egipto, lo lleva al Sinaí para mostrarles su destino.  Después de revelarse a ellos, los lleva a un monte en el desierto – al Monte Sinaí – y les presenta una alternativa, un estilo de vida que les daría esperanza y los guiaría a la vida eterna, a una comunión con su Creador.  Les dio un propósito, un destino.  YHVH les dio un trabajo para hacer, debían construir un tabernáculo, un lugar de descanso, de sanidad, de limpieza, de íntima comunión con El.  Tal vez el pueblo no se dio cuenta que ese tabernáculo sencillo, era su esperanza, era el camino de regreso al paraíso.  Fuera de ese tabernáculo, había calor, había un desierto desolador lleno de serpientes, escorpiones y los temibles Amalecitas.  Dentro del tabernáculo estaba la redención, la limpieza, la vida, el alimento, todo lo que los guiaría a la presencia del Elohim de Israel – era la sombra de la Nueva Jerusalén.  David lo entendió y dijo: “Sus caminos notificó a Moisés”.  David sabía que ese tabernáculo, cuyo modelo le fue mostrado a Moisés en el Monte, era el Camino de YHVH.  La historia de los hijos de Israel es tu historia y la mía.  Es ambas, la historia antigua y la nueva, es una historia eterna.  La necesidad del hombre, y el mensaje de redención, es el mismo ayer y hoy.  El plan que Elohim le dio al pueblo de Israel en el desierto, es el mismo que nos da a nosotros hoy.  El tabernáculo (Yahushua) sigue en pie, el Camino que el pueblo de Israel no encontró en ese entonces, ha sido delineado en Yahushua y abierto para todos hoy.

Quién está en línea

Hay 21 invitados y ningún miembro en línea