“Perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores” (Mateo 6:12)
El perdón es una de las experiencias humanas más profundas y dolorosas. Hay cientos de versiones baratas sobre el perdón, pero cuando la ofensa nos cuesta, es otro asunto. Tal vez nunca has pensado que las ofensas cuesten, pero cuestan, te pueden robar la salud física o emocional, afectar tu relación familiar, laboral o de amistad. Y algunas cosas se pueden pagar, pero solo el perdón cubre aquellas que no se pueden. Pedir perdón y perdonar es un acto de la voluntad, cada uno decide. Pero contrario a lo que la mayoría piensa, es la persona ofendida, la que no quiere perdonar, quien se haya en prisión. Prisionera de su propia amargura. Ahora, el perdón no significa que quien cometió la falta está exenta de las consecuencias, en absoluto. Cuando vamos a YHVH a pedirle perdón por todos nuestros pecados, eso no implica que no tenemos que hacerle frente a las consecuencias de una vida desordenada. El perdón cancela la deuda, y nos asegura que con YHVH podemos hacerle frente a las consecuencias y salir victoriosos aprendiendo las lecciones necesarias para seguir adelante sin resbalar en la misma piedra. La otra cara del perdón es el perdonar a aquellos que nos han ofendido. Al perdonar los hacemos y nos hacemos libres. Ellos libres de la culpa y nosotros libres de la amargura que no nos dejaba tener una relación pura y libre con YHVH y con los demás. Slalom
DIA 26 HACIA SHAVUOT
“… Te ruego que me muestres tu gloria” (Éxodo 33:18)
Después de 40 días en el Monte recibiendo la Tora para el pueblo, Moisés baja y halla al pueblo adorando un becerro. Como líder, Moisés necesitaba establecer un estándar, necesitaba de YHVH urgentemente y le pide ver Su gloria. Moisés quiso ver la grandeza, la majestad y el esplendor de YHVH. Necesitaba una nueva revelación que lo capacitara para continuar caminando en los tiempos oscuros en que estaba, con un pueblo idolatra y desconfiado. Anhelaba la seguridad de la poderosa y radiante presencia de YHVH. Nosotros también deberíamos estar buscando desesperadamente la Gloria de YHVH. Los tiempos no son buenos y el mundo está cada día más, sumergido en la oscuridad. ¿Cuándo fue la ultima vez que le pido a YHVH ver Su gloria? O tal ves nunca lo ha hecho. ¿Cómo cree que vamos a poder sobrevivir a lo que se avecina? “Padre, muéstranos tu gloria, llénanos de tu poder para poder caminar en estos tiempos con verdad, sabiduría e integridad. Gracias por deleitarte en revelarte a nosotros y fortalecer nuestra confianza en TI” Amen
DIA 25 HACIA SHVUOT
“Hasta el día siguiente del séptimo día reposo contareis cincuenta días; entonces ofreceréis el nuevo grano a YHVH” (Levítico 23:16)
Cincuenta es el número de redención total o libertad completa. En el antiguo Israel, todas las deudas se perdonaban cada siete años. Esto se llamó, el ciclo de los siete años. Y cada siete años, se dejaba descansar la tierra, no se plantaba nada. Se llamaba el año de la tierra. Siete ciclos de siete = 49 años. Siete Shabbats = redención, libertad, descanso y el año 50 era llamado el año de Jubileo, cuando todos los esclavos eran liberados, toda la tierra era devuelta a sus dueños originales y cuando todas las deudas eran perdonadas. Si Pesaj y la fiesta de Panes sin Levadura significa liberación del pecado (Egipto), Shavuot simboliza la redención total. ¿Cómo? Por el Ruaj Hakodesh que Yahushua derramo sobre los apóstoles en Shavuot y sobre nosotros que nos da el poder para vencer. Este es el orden divino o proceso establecido por YHVH para nuestra vida, y debemos seguirlo si queremos ser útiles en el servicio del Reino.
DIA 24 HACIA SHAVUOT
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