“Hay camino que al hombre le parece derecho; pero su fin es camino de muerte” (Proverbios 14:12)
La palabra hebrea “derek” significa: camino físico, o curso de vida. Todo ser que esté vivo, va en un camino, ya sea consciente de ello o no, y cada día la persona debe tomar decisiones sobre como andar en ese camino, porque nadie puede caminar sin tener un destino hacia donde ir. A lo largo del camino, encontramos obstáculos, disyuntivas donde debemos decidir si vamos hacia la derecha o hacia la izquierda. Algunas personas toman el camino de menor resistencia porque no saben hacia donde van, no conocen el fin del camino. En resumen: Hay un camino por el cual usted va caminando, compuesto de una serie de elecciones que usted ha hecho, está haciendo y hará, que lo llevará a algún lugar. Nadie puede recorrer el camino por usted, y como este camino representa el “curso de su vida”, usted es el único responsable de la forma que escogió recorrerlo. Pero, así como hay camino de muerte, también hay camino de vida, y ese es el camino por el cual el Padre desea que caminemos, prometiéndonos que no lo recorreremos solos, El estará a nuestro lado. “Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar; sobre ti fijaré mis ojos” — Salmo 32:8.
“Estad quietos, y conoced que yo soy YHVH; seré exaltado entre las naciones; enaltecido seré en la tierra” (Salmo 46:10)
La orden de estar quietos viene del verbo “rapha” = rendirse / soltar / renunciar. Pero ¿hasta qué punto debemos rendirnos, soltar o renunciar? Debemos rendirnos para comprender que YHVH está en control de todo como el “Dueño del Universo”. Soltamos para objetivamente conocer el poder de YHVH en nuestras vidas. Y renunciamos a confiar en nuestra propia prudencia para poder experimentar la gloria de YHVH que es suficiente — Éxodo 14:14 — “YHVH peleará por vosotros, y vosotros estaréis tranquilos”. Cuando nos rendimos y aceptamos que todo en nuestra vida está en control de YHVH, encontramos paz, el temor se va y aunque el mundo tiemble y se descontrole, no temeremos porque sabemos que YHVH es nuestro refugio, nuestra ayuda en cualquier situación. El tiempo es muy corto, el mundo y su sistema pronto colapsará y nosotros veremos a nuestro REY, así que estemos quietos y esperemos en El.
“No solo de pan vivirá el hombre, más de todo lo que sale de la boca de YHVH vivirá el hombre” (Deuteronomio 8:3)
Cuando comemos, incorporamos la vida de otro como medio de subsistencia. El pan (alimento) físico sostiene nuestra vida física temporalmente. Después de digerir dicho alimento, pronto nos vamos a ver en necesidad de comer algo de nuevo. YHVH ha diseñado el cuerpo humano de tal manera que su subsistencia requiera sacrificio. Yahushua (la Torah viva) nos enseñó, que lo físico es metafórico de lo espiritual, y que, así como necesitamos alimento físico para sostener nuestra vida física, debemos comer el pan espiritual para sostener nuestra vida espiritual. La Torah — Palabra de YHVH — Yahushua — es el pan de vida, el amor del Padre que nos sostiene seamos conscientes o no. “Yo soy el pan de vida; el que a mí viene nunca tendrá hambre” — Juan 6:35. Al igual que el cuerpo físico requiere sacrificio para su subsistencia, el alma del ser humano también requiere un sacrificio. La fuente y el fin de la vida espiritual, depende de recibir (comer) el pan de vida. ¡Shabbat Shalom!
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