“Con amargura de alma oro a YHVH, y lloro abundantemente… si te dignares mirar a la aflicción de tu sierva… y no te olvidares de tu sierva, sino que le dieres a tu sierva un hijo… yo lo dedicare a YHVH todos los días de su vida” (1 Samuel 1:10-11)
Si algo podemos aprender de este pasaje, es que la oración funciona. No fue una oración rutinaria – gracias por lo que me das y necesito esto y aquello, amen – Ana estaba desesperada por ver a YHVH obrar en su vida. Sabia que YHVH era justo y que era su única esperanza. Ana vivía en una época en la que Israel prácticamente había abandonado el Tabernáculo y tenían a YHVH como la solución del momento. Pero se levanto y busco al Único que podía darle el anhelo de su corazón. Y no paro ahí, Ana no solo clamo por su bendición, sino que se comprometió a devolverle esa bendición al Señor. Durante estos días de oración contando nuestro camino hacia Shavuot, propongamos buscar a YHVH como Ana, con todo nuestro corazón, intensamente, seguros de que YHVH escuchara y actuara.
DIA 14 HACIA SHAVUOT
‘Y Yahushua les dijo: Mirad, guardaos de la levadura de los fariseos y de los saduceos. Ellos pensaban dentro de sí, diciendo: esto dice porque no trajimos pan” (Mateo 16:6-7)
Muchas veces los discípulos de Yahushua no entendían lo que El trataba de enseñarles. Yahushua trataba de que ellos vieran las cosas desde la perspectiva eterna de YHVH y no desde la limitada comprensión del hombre. Aquí, los discípulos confundieron la advertencia de no escuchar falsas doctrinas, como un regaño por no traer pan. La única cura para esta ceguera espiritual es clara; debemos seguir a Yahushua en todos los sentidos y en todo momento. La orden del Mesías de tomar nuestra cruz y seguirlo, significa ponerlo a El como lo primero en nuestra vida. Debemos reconocer que nuestra propia voluntad, nuestro orgullo y la creencia de que sabemos mejor que YHVH lo que nos conviene, es la forma mas defectuosa y peligrosa para navegar en esta vida. Solo EL sabe lo que es mejor para nosotros. Diariamente debemos entregar nuestra vida a Aquel que nos creo y luego confiar en El para los resultados. Es una disciplina diaria que nos renueva cada día y nos muestra el propósito divino para nuestra vida.
DIA 13 HACIA SHAVUOUT
“Porque si vivís conforme a la carne, moriréis; mas si por el Ruaj hacéis morir las obras de la carne, viviréis” (Romanos 8:13)
Morir a la carne es un proceso diario que viviremos mientras peregrinemos por este mundo. Y es necesario vivirlo diariamente si queremos caminar en el Ruaj. Por eso les dije anteriormente que durante este camino hacia Shavuot hacer un inventario de nuestra vida, es un ejercicio valioso. Hay cosas en nuestra vida que necesariamente no son malas en sí, pero que, si roban nuestro tiempo para estar en la presencia del Padre, lo son. Pablo dijo: “todo me es licito, pero no todo conviene; todo me es licito, pero no todo edifica” – 1 Corintios 10:23. Por eso es necesario que vivamos en Shavuot esa llenura del Ruaj que nos capacita para vivir rectamente, para caminar por el camino estrecho de la Torah donde aun el cojo no se sale del camino – Hebreos 12:13 – “Haced sendas derechas para vuestros pies, para que lo cojo no se salga del camino, sino que sea sanado”.
DIA 12 HACIA SHAVUOT
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