“Bienaventurada la nación cuyo Elohim es YHVH, el pueblo que El escogió como heredad para sí” (Salmo 33:12)
Desde el principio YHVH dividió el mundo en: Sus caminos y los demás caminos — El bien y el mal — Lo limpio y lo impuro — Lo santo y lo profano. Escoge a Abraham y anuncia que en él serán benditas todas las naciones, pero hace diferencia entre Isaac e Ismael. Y a partir de Isaac, divide el mundo entre: Israel y las demás naciones — Sus caminos y los caminos de las naciones. Mas del 90% de las Escrituras fueron escritas en hebreo/Arameo — El Mesías vino a través de los hebreos — El Mesías solo observó las Fiestas Hebreas — Todos los discípulos fueron hebreos — Pablo, el apóstol a los gentiles, fue hebreo — y quiera admitirlo o no, “… la salvación viene de los judíos” — Juan 4:23. No de la religión judía, sino del pueblo judío. Y la Torah, es el CAMINO de YHVH. “Por el Camino de Tus mandamientos correré… “— Salmo 119:32.
“Y decían el uno al otro: Designémonos un capitán, y volvámonos a Egipto”
Nunca tratemos de cruzar el desierto sin el liderazgo de Moisés, ya que eso sería como rechazar la Torah. Y no importa que tan atractivo se vea Egipto (sistema), ni cuantas gratificaciones temporales ofrezca, YHVH llevará a cabo su plan para el hombre y más vale estar a Su lado que comiendo carne y cebollas como esclavos en Egipto — “… ni una jota ni una tilde pasará de la Torah, hasta que todo se haya cumplido” — Mateo 5:18. Vamos en un viaje hacia Canaán, la Tierra Prometida, y nosotros al igual que el antiguo Israel, necesitamos una guía, un líder. Moisés lo fue para el antiguo Israel y lo es para nosotros hoy en día, la guía (Torah) sigue siendo la misma. Los parámetros siguen siendo los mismos, los mandamientos y estatutos establecidos por YHVH no ha cambiado, lo que cambio fue el corazón del hombre que, gracias a la obra Redentora de nuestro Mesías, YHVH pudo llevar a cabo la transformación de cambiar el corazón de piedra por uno de carne, con el propósito de que obedeciéramos sus mandamientos no que los evadiéramos. YAHUSHUA ES NUESTRO EJEMPLO PARA OBEDECER LA TORAH, NO LA EXCUSA PARA EVADIRLA.
“Porque no son los oidores de la Torah los justos ante Elohim, sino los hacedores de la Torah serán justificados” (Romanos 2:13)
El mayor porcentaje de las Escrituras no está enfocado en llamar gente a creer en YHVH, sino que se concentra en YHVH pidiéndole al creyente a dejar de pecar y vivir en obediencia a Sus mandamientos. A practicar aquello en lo que proclaman creer. ¿Sabe por qué? La Palabra de YHVH (Torah) está llena de instrucciones de YHVH para nuestra vida. Así, que, cualquier persona normal entiende que, si se cree en la Palabra, lo correcto es vivir bajo las instrucciones dadas en la Palabra. Por eso, la obediencia es el resultado de lo que creemos. Muestra externamente lo que creemos. Debemos ser coherentes con lo que creemos. (Si alguien dice que es hindú y aparece vestido con ruana, sombreo y carriel, ¿le creería? A menos que estén en una fiesta de disfraces). Igualmente, cuando alguien dice que cree en Yahushua y vive como cualquier persona del sistema, guardando fiestas del sistema, observando las tradiciones del sistema, ¿le creería? Yo no.
Hay 7 invitados y ningún miembro en línea