“No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. Sepáralos a través de tu verdad, tu Torah es verdad” (Juan 17:16-17)
La sociología y la sicología sostienen que para que un individuo se desarrolle física, mental y emocionalmente sano, necesita tener sentido de pertenencia. Es decir, necesita saber y sentir que pertenece a un país, comunidad y familia. Hoy en día, en el mundo hay alrededor de 10 millones de apátridas, personas que no tienen ninguna nacionalidad. Luchan por derechos que nadie les quiere reconocer y sufren la segregación y desprecio del sistema social como tal. Yahushua dijo claramente que quienes seguimos el camino de la Torah, no somos de este sistema. Somos apátridas del sistema, nuestra identidad no encaja en el sistema, así que no debe extrañarnos si el sistema nos trata como tal, apátridas. Nuestro padre Abraham lo entendió, y no tuvo problema en vivir como extranjero aun en la tierra prometida. “Por la fe habitó como extranjero en la tierra prometida… dando gracias que eran peregrinos sobre la tierra… claramente dan a entender que buscan una patria” — hebreos 11. La religión hoy en día enseña que todo lo merecemos, no dice igual las Escrituras — “Así, pues, cualquiera de vosotros que no renuncia a todo lo que posee, no puede ser mi discípulo” — Lucas 14:33. Renunciar = hacer a un lado. No depender de ello. No es fácil, pues el sistema materialista en el que vivimos promueve todo lo contrario. Debemos ser conscientes de que somos apátridas del sistema y que el Espíritu de la Torah que es Quien nos da identidad, nos capacita para vivir como extranjeros en cualquier sitio donde YHVH nos haya puesto.
“Alaben la misericordia de YHVH, y sus maravillas para con los hijos de los hombres” (Salmo 107:8)
En 2 Crónicas capítulo 20 encontramos una historia maravillosa. El rey Josafat tenía que salir a la guerra contra sus enemigos, y decidió antes de enviar al ejército, enviar un grupo de cantores que alabaran. Obvio que la estrategia había sido dirigida por YHVH mismo. Josafat les ordenó a los cantores que dijesen: “Glorificad a YHVH, porque su misericordia es para siempre”. Hicieron exactamente lo que el rey les ordenó y cuando llegaron al campamento de sus enemigos, estaban todos muertos, se habían matado entre ellos mismos. Antes de salir a la guerra, Josafat había estado orando, pidiendo dirección a YHVH y YHVH le contesto “No temáis ni os amedrentéis delante de esta multitud tan grande, porque no es vuestra la guerra sino de YHVH”. No salgamos a la guerra sin consultar primero, YHVH tiene estrategias para todo y no olvidemos de alabar y agradecer. Que la premura de una nueva batalla no nos haga olvidar la victoria anterior, la forma como YHVH nos liberó y nos sacó de dicha situación. ¡Shabbat Shalom!
“Guardad, pues, mi ordenanza, no haciendo las costumbres abominables que practicaron antes de vosotros, y no os contaminéis en ellas. Yo YHVH vuestro Elohim” (Levítico 18:30)
La navidad es una fiesta celebrada por mucha gente. Para muchos es el tiempo favorito del año en el cual se dan regalos, se decoran las casas con luces, ponen un árbol lleno de adornos y hacen comidas especiales. Pero ¿dónde se originó esta costumbre? No es Bíblica pues el nacimiento del Mesías es alrededor de septiembre según las Escrituras. Como creyentes debemos adorar a YHVH en Espíritu y en Verdad y es nuestro deber conocer el trasfondo de costumbres que aparentan ser inofensivas pero que no glorifican al Padre Celestial en nada. La fecha del 25 de diciembre viene de Roma y era la celebración del dios Saturno y el renacimiento del dios sol. Esto data de antes del nacimiento del Mesías. Los templos romanos se llevaban de sacerdotes de Saturno llevando coronas de ramas verdes. ¿Cómo llegó esta costumbre al cristianismo pasando del catolicismo al protestantismo y a las iglesias fundamentales? La palabra “Christmas” revela el matrimonio entre cristianismo y paganismo. Es la combinación de las palabras “Christ” = Cristo y Mass = Misa. Un estudio sobre la iglesia romana revela que la iglesia absorbía costumbres, tradiciones y paganismo general de toda tribu, cultura o nación en sus esfuerzos por aumentar el número de adeptos bajo su control. Cuando Martín Lutero inicio la Reforma en 1517, y junto con él, otros reformadores que le siguieron dejaron la navidad intacta. Usted dirá que es inofensiva, pero lo que no es verdad es mentira y Elohim demanda que lo adoremos en Espíritu y en Verdad. Decir que el Mesías nació el 25 de diciembre es mentira. Además, Yahushua nunca nos mandó a conmemorar Su nacimiento sino Su muerte. Ahora piense: ¿cree que celebrar una fiesta pagana honra al Padre?
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