“Yo conozco tus obras; he aquí, he puesto delante de ti una puerta abierta, la cual nadie puede cerrar; porque, aunque tienes poca fuerza, has guardado mi palabra, y no has negado mi nombre” (Apocalipsis 3:8)
YHVH dice que ha puesto una puerta abierta delante de nosotros, sin embargo, muchos buscan otra, otro camino, tratan de seguir a Elohim a su manera, no ven el peligro de entrar por puertas desconocidas que solo traerán destrucción a sus vidas. Son como los niños, tratamos de protegerlos, pero ellos siempre se las ingenian para escapar y saltar los cercos de protección que ponemos delante de ellos. Nosotros vemos el peligro, pero ellos no. Yahushua es la puerta que YHVH ha puesto delante de nosotros, no hay otra. “Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos” (Juan 10:9). Es una puerta segura, una puerta a todo lo que necesitamos en la vida, una puerta hacia la presencia de Elohim, una puerta hacia Su amor y misericordia, una puerta hacia un íntimo caminar con el Pastor de las ovejas, una puerta de consuelo, paz y esperanza. Y quienes hemos entrado por esta puerta, estamos llamados a mostrársela al mundo. Aquellos que aún no la han encontrado necesitan ver lo que Elohim en Su inmenso amor ha provisto para ellos. Una puerta para escapar a los estragos del pecado y del mal. Una puerta que los lleva a conocer al único y verdadero Elohim.
“Descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca” (Mateo 7:25)
Construir una casa no es asunto de novatos, hay que tener conocimientos por eso necesitamos un perito arquitecto. Lo más importante son las bases. Estas deben ser lo suficientemente firmes para soportar el peso de la casa e impedir que cualquier desastre dañe su estructura o la derribe. Es bastante evidente, mucha gente hoy en día no tiene bases bien fundamentadas para entender el Reino de Elohim, por eso vemos a muchos que siguen sufriendo por heridas del pasado sin poder recibir el poder sanador de Yahushua. Y reparar un edificio con bases malas, es bien difícil, es mejor pedirle a Elohim que haga algo nuevo con bases firmes que soporten las tormentas que enfrentamos en la vida. Si los principios del Reino, tales como: las consecuencias de la caída del hombre, la realidad de la obra de Satanás, la obra redentora del Mesías, Su poder sanador, transformador y la obra purificadora del Ruaj Ha Kodesh (Espíritu Santo), fueran enseñados a todos desde niños, tendríamos bases firmes y estaríamos equipados para todo lo que se presente en la vida, seríamos más efectivos en nuestro servicio en el Reino, y el enemigo estaría desarmado ante el señorío del Mesías establecido en nuestras vidas. ¡Shabbat Shalom!
“Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él” (1 Juan 2:15b)
Entre Goshen y Canaán hay un desierto y no fue fácil para el pueblo de Israel cruzarlo y salir de la esclavitud. Pero una distancia que pudieron haber cruzado en menos tiempo, les tomó 40 años deambulando, quejándose, viendo la gloria de Elohim, sin embargo, añorando su Egipto. Si crees que seguir a YHVH es un antídoto contra los problemas, siento decepcionarte. Tal vez el sistema religioso te ofrezca esa panacea. Para seguir a YHVH debes aceptar el reto de cruzar el desierto, de ser diferente, de renunciar a seguir la corriente del mundo, de aceptar la guía del Ruaj Hakoddesh y vivir la vida que Elohim tiene para ti, no la que tú quieres. No puedes ser ciudadano por nacimiento de dos reinos. No puedes disfrutar del Reino de Elohim, viviendo en Egipto.
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