“YHVH es tardo para la ira y grande en poder, y no tendrá por inocente al culpable” (Nahum 1:3)
Desde comienzos de la humanidad el hombre siempre ha buscado un chivo expiatorio a quien culpar cuando no quiere asumir responsabilidad de sus actos. Adán culpó a Eva y Eva culpo a la serpiente. Se sintieron bien por un momento hasta que vieron las consecuencias de su desobediencia. Hoy no es nada diferente, el hombre sigue buscando un chivo expiatorio sobre quien poner toda su culpa, pero tarde o temprano el juego de la culpa termina y por lo regular se pierde y si no acepta la responsabilidad, va a buscar otro chivo a quien culpar de su desgracia. Pero culpar a alguien más de nuestros errores o sus consecuencias no nos justifica delante de YHVH. Elohim demanda que cada uno asuma responsabilidad de sus actos, pensamientos y palabras. Nadie puede obligarnos a elegir mal, lo que hagamos con nuestra vida siempre será nuestra responsabilidad, así que delante de YHVH el juego de la culpa, no funciona, nos puede hacer sentir mejor sobre nosotros mismo pero no delante de nuestro Hacedor, El lo ve todo, lo sabe todo, y solo quiere que le entreguemos el desastre que hemos hecho y le dejemos guiarnos el resto del camino, nos dará la oportunidad de enmendar nuestros actos y seguir adelante.
“He aquí, aunque El me matare, en El esperare” (Job 13:15)
¿Alguna vez te has sentido contra la pared como si todo estuviera en contra tuyo, cuando nada sale bien? ¿Has pensado que puede ser YHVH quien esté orquestando todas las circunstancias? No, imposible, dirás: YHVH me protegería de todo esto. Pero las Escrituras están llenas de ejemplos donde YHVH usa las dificultades para edificar o fortalecer nuestra fe. Abraham, José, Moisés, Job, Daniel… la lista es interminable. Todos ellos pasaron por tribulaciones que tal vez ni tu ni yo seriamos capaces de soportar hoy en día, y las Escrituras nos relatan como contra todo pronóstico, ellos permanecieron creyendo, sostenidos como viendo al Invisible (Hebreos 11:27). Es fácil confiar en YHVH cuando todo sale bien, pero YHVH algunas veces sacude nuestra vida y la comodidad y las falsas seguridades son removidas para mostrarnos que Él es nuestra única fuente de fortaleza. Cuando todo parece estar en contra, no pienses que YHVH te ha abandonado, tu dinero, éxito, amigos, familia, puede desaparecer, de todas maneras, ellos no pelearían la batalla por ti, solo mantén tus ojos fijos en El, cuando todo haya fallado, te sorprenderás de lo que tu Padre Celestial hará por ti.
“He aquí yo pongo plomada de albañil en medio de mi pueblo Israel; no lo tolerará más” (Amós 7:8)
Estas son palabras mayores. El pueblo de Israel iba camino a la destrucción por no seguir las instrucciones de YHVH para su seguridad y bienestar. Habían decidido que sabían más que Elohim. Cuando la plomada se deja caer a lo largo de una pared en construcción, ésta revela si la pared está siendo construida verticalmente o no. Las paredes que están fuera de línea pueden colapsar fácilmente. Cuando llevamos vidas fuera de la línea de Elohim, de Su plomada, fácilmente traemos destrucción a nuestra vida, tal vez no inmediatamente, pero a lo largo del camino, empezaremos a ver las consecuencias. Podemos elegir entre reconocer la línea de YHVH o ignorarla. Es sorprendente como el albañil se convence así mismo que la pared que está construyendo está quedando vertical, es solo cuando se aparta unos pasos de la línea de la plomada, que descubre la verdad. El mundo está viviendo días desesperantes, la necesidad de Elohim es evidente, mas, la mayoría no lo reconocen, las soluciones fuera de Su línea son más atractivas, los líderes venden ideas y subyugan a un pueblo desesperado. El decir de muchos es: siempre ha habido guerras, hambrunas, desastres naturales, y es cierto; pero jamás el calendario divino había estado tan cercano. Hoy al igual que en los tiempos de Amós, YHVH ha dejado caer Su plomada. Necesitamos buscar a Elohim con todo nuestro corazón.
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