“Y Moisés dijo al pueblo: No temáis; estad firmes, y ved la salvación que YHWH hará hoy con vosotros; porque los egipcios que hoy habéis visto, nunca más para siempre los veréis. YHWH peleará por vosotros, y vosotros estaréis tranquilos” (Éxodo 14:13-14)
Moisés le dice al pueblo que estén quietos y vean la salvación de YHWH. En otras palabras, el Santo Elohim estaba a punto de darle a Israel una ilustración, una imagen de la salvación y todo lo que ellos necesitaban, era hacerse a un lado y observar lo que YHWH iba a desplegar delante de sus ojos. ¿Qué vio el pueblo que pudiera ser considerado como la salvación? ¿Fueron sus pecados perdonados? ¿Heredaron la vida eterna? ¿Fueron sanados? ¿Recibieron un nuevo cuerpo resucitado? No exactamente. El pueblo vio dos cosas: 1. fueron librados de la mano de sus enemigos y 2. Sus enemigos fueron destruidos por la mano del Todopoderoso Elohim. Teniendo en cuenta Éxodo 14:13-14 y la historia subsiguiente de la división del mar rojo, acabamos de ver la definición fundamental de la Torah sobre la salvación. Muchos se estarán preguntando en este momento, ¿qué tiene que ver la división del mar rojo con la salvación dada por Yeshua a través de Su muerte en el madero? Recuerde que la Torah contiene la sombra de las buenas cosas por venir. La mayoría de las imágenes que la Torah nos da del Mesías son imágenes en blanco y negro de su obra redentora. La palabra hebrea para salvación es Yahushua, así que lo que Moisés le dice a Israel es: “No temáis; estad firmes y ved a Yahushua” quien os librará del enemigo y lo destruirá.
“El que dice que permanece en Él, debe andar como el anduvo” (1Juan 2:6)
¿Qué haría Jesús? Es la pregunta popular que muchos cristianos hacen cuando quieren saber cuál es la solución apropiada a cualquier situación. Parece ser un método satisfactorio para resolver problemas o tomar decisiones concernientes al comportamiento cristiano. Pero el problema con este método para determinar el comportamiento correcto es que aquellos que hace la pregunta, no tienen ni la más mínima idea que haría Jesús (Yahushua). La pregunta correcta es: “¿Qué hizo Yahushua?” Las Escrituras nos dicen exactamente que hizo el Mesías, a donde fue, que comió, como hablo, que enseño. Juan dice claramente que aquellos que proclaman a Yahushua como Salvador, deben caminar como Él lo hizo, es decir, hacer lo que Él hizo. No nos dice que adivinemos que hizo Yahushua, sino que andemos como él anduvo. Los discípulos de Yahushua están supuestos a caminar en la luz – “En otro tiempo erais tinieblas, mas ahora sois luz en el Señor; andad como hijos de luz” – Efesios 5:8. Yahushua mismo dijo: “Yo soy la luz del mundo, el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida” – Juan 8:12. Sabrá que hacer, que decisiones tomar que sean de acuerdo con la Torah, Yahushua guardó la Torah y todo el que le sigue debe también hacerlo. “Si alguno me sirve, sígame; y donde yo estuviere, allí también estará mi servidor. Si alguno me sirviere, mi Padre le honrará” – Juan 12:26. En resumen; todo aquel que sigue al Mesías, debe caminar, hablar, vivir de la misma manera que él camino, hablo y vivió. La Escritura está llena de ejemplos de todo lo que Yahushua hizo, no tenemos por qué imaginarnos ni adivinar. La pregunta es clara: ¿qué hizo Yeshua? Y la respuesta está clara en las Escrituras.
“No penséis que he venido para traer paz a la tierra; no he venido para traer paz, sino espada” (Mateo 10:34)
¿Sacrificamos la verdad por la unidad, o la unidad por la verdad? Yahushua continúa diciendo: “Porque he venido para poner en disensión al hombre contra su padre, a la hija contra su madre, y a la nuera contra su suegra: y los enemigos del hombre serán los de su casa”. Y ¿cuál es la espada que crea esa disensión? Efesios 6:17 – “… y la espada del Ruaj que es la Palabra (Torah) de Elohim”. Y la Palabra nos revela la verdad. ¿Qué es la verdad? Salmo 119:142 – “Tu justicia es eterna y tu Torah la verdad”. Por eso Yahushua dijo en Mateo 5:17 que no había venido a acabar con la Torah. No se puede acabar la Verdad. La verdad marca una línea, una línea de división, una línea que nos obliga a tomar una decisión, a escoger entre: sacrificarse a uno mismo o transigir; a obedecer o a desobedecer; a la luz o a la oscuridad; a ser trigo o cizaña; a ser oveja o cabra; a la sabiduría o a la ignorancia. Es la verdad, la Torah de YHVH por la que debemos luchar hasta lograr la unidad de la que habló Pablo en Efesios 4:11-13 – no unidad de paz, sino de fe. La unidad de paz quita la línea de la verdad y esta se vuelve subjetiva a las circunstancias, ya no es el estándar de vida por el que caminamos. Así, que, es mejor estar divididos por la verdad que unidos por el error.
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