Efesios 2:8 — “Porque por gracias sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Elohim”
Veamos ahora la palabra “fe”. Fe – H530 = Emunah = Fidelidad moral / firmeza. Fe – G4102 – Pistis Convicción / persuasión. La fe no es un concepto abstracto, es un principio activo. Fe no es pensar, razonar sobre algo y decir: si estoy de acuerdo. Ese es el concepto occidental, pero para el hebreo, la fe es la fidelidad, obedeciendo los mandamientos de YHVH, en quien hemos puesto nuestra confianza. O sea que somos salvos por la fidelidad (fe) a YHVH, quien por amor cambia nuestro corazón de piedra por un corazón de carne y pone en él Su Torah a través del Ruaj Hakoddesh, para que la obedezcamos (gracia) y esto no es algo abstracto sino una obra real hecha directamente por YHVH. Según esto, la ley (Torah) y la gracia, no son opuestas, todo lo contrario, van de la mano.
1Juan 3:4 – “Todo aquel que comete pecado, infringe también la ley (Torah); pues el pecado es infracción de la ley (Torah)”
En otras palabras, lo que Juan nos está diciendo es que pecar es: fallar en obedecer la Torah (instrucciones de YHVH), rebelarse contra la autoridad de YHVH (que está delineada en Su Torah), y distorsionar la voluntad de YHVH (que es la Torah) para fines personales. Aterrador. O sea que pecado no es esa lista de malas acciones clasificadas en mortales y veniales, como las famosas mentirillas piadosas, establecida por el cristianismo occidental. Pecado es una total desobediencia y rebelión a la voluntad de YHVH que es Su Torah. Veamos ahora la palabra “gracia”. Gracia – H2580 = Chen = Favor / misericordia. Gracia – G5485 = Charis = Influencia divina en el corazón y su reflejo en la vida. O sea que la “gracia” no es una cualidad abstracta sino un principio activo, ejecutado por YHVH mismo. Efesios 2:8 – “Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Elohim”.
“Hubiera yo desmayado, si no creyese que verá la bondad de YHVH en la tierra de los vivientes. Aguarda a YHVH; esfuérzate, y aliéntese tu corazón; si, espera a YHVH” (Salmo 27:13-14)
El rey David tenía muchos enemigos y tenía que enfrentar muchas batallas. Unas veces huyó cuando creía que no había esperanzas, pero a lo largo de sus muchas tribulaciones, nunca olvidó las experiencias vividas en sus tempranos años cuando cuidaba el rebaño de su padre. El aprendió a seguir y confiar en esa voz interior de Elohim que fue su defensa inconmovible en muchas ocasiones. Hoy a través de este Salmo, él nos enseña por experiencia propia que sin importar que tan difícil sea la situación, podemos confiar en Elohim y que podemos estar seguros que esperar en Él es más beneficioso que actuar precipitadamente no confiando en El y luego tener que huir. Estoy segura de que todos hemos actuado sin esperar la guía de Elohim y si somos honestos tenemos que admitir que el resultado no fue lo mejor ni lo que esperábamos. Aprendamos que es mejor esperar que actuar cuando no hemos oído esa voz interior guiándonos; no solo es lo mejor, sino que en muchas ocasiones es el salva vidas que nos saca de situaciones intolerables. Muchos pueden estar pasando por situaciones difíciles en estos momentos, y sé que decirles esperen, no actúen sin Su dirección y confíen en EL, puede ser difícil, pero créanme, es lo mejor.
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