“Salió Yahushua de allí y vino a su tierra, y le seguían sus discípulos. Y llegado el día de Reposo (Shabbat), comenzó a enseñar en la sinagoga…” (Marcos 6:1-2)
Fuimos creados con el propósito, de adorar y tener comunión con YHVH nuestro Creador. La observancia del Shabbat pone esto en perspectiva, este es el tiempo para Adorarlo y separarnos para El. Si verdaderamente amamos a Elohim y guardamos su Torah, no quebrantamos sus mandamientos voluntariamente, pero el cuarto mandamiento parece haber desaparecido de los “Diez Mandamientos”. No hay problema con los demás mandamientos, todos los creyentes los consideran válidos hoy en día: no robar, no matar, no adulterar, etc., pero por alguna razón desconocida el cuarto es ignorado y más aún atacado. Muchos que se denominan pueblo de YHVH hacen caso omiso de esta escritura: “porque cualquiera que guarde toda la Ley, y tropiece (viole) en un punto, llega a ser culpable de todos” – Santiago 2:10. Es decir, el dejar de observar un mandamiento, es igual a no cumplir ninguno. Cuando la iglesia dejo de observar el Shabbat, perdió su identidad como pueblo separado en el Mesías, lea la historia de la iglesia y vera el deterioro que ha sufrido desde entonces. Muchas comunidades cristianas más parecen hijas de Roma. El pueblo de YHVH debe andar en el poder del Ruaj Hakoddesh, con la Torah escrita en su corazón, dispuesto a obedecer en todo si verdaderamente ama a YHVH – “Si me amáis, guardad mis mandamientos” – Juan 14:15 – ¡Shabbat Shalom!
“El que procura el bien buscará favor; más al que busca el mal, éste le vendrá” (Proverbios 11:27)
Este es un principio espiritual y podemos resumirlo así: cuando buscas lo bueno en otros, hallarás el favor de YHVH, pero cuando buscas lo malo en otros, el mismo mal que ves en ellos, será el tuyo propio. “Sobrellevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la Ley del Mesías” – Gálatas 6:2. Llevar las cargas los unos de los otros, es preocuparse lo suficiente para orar por ellos. Los sabios dicen que cuando oras por otro teniendo tú la misma necesidad, tu necesidad es suplida primero, por ejemplo: cuando Job oró por sus amigos, YHVH restauró a Job completamente – “Y quitó YHVH la aflicción de Job, cuando él hubo orado por sus amigos…” – Job 42:10. Cuando albergamos en nuestro corazón indiferencia, odio y mala voluntad hacia otros, lo único que hacemos es lastimarnos a nosotros mismos. Cuando buscamos el bien de los demás, hallamos el favor, la sanidad y la vida de YHVH. Siempre debemos buscar y desear el bien de los demás, pues Yahushua dijo: “… con la misma medida con que medís, os volverán a medir” – Lucas 6:38b).
“Bueno y recto es YHVH; por tanto, él enseñará a los pecadores el camino” (Salmo 25:8)
Como todo buen Padre, YHVH disciplina y corrige a sus hijos para su propio bien – Proverbios 3:11 – “No menosprecies, hijo mío, el castigo de YHVH”. La disciplina de YHVH nos guía al arrepentimiento, se dice que: YHVH no nos ama porque seamos buenos, sino que nos hará buenos porque nos ama. La palabra hebrea “derekh” que significa “Camino” se refiere metafóricamente al viaje, manera o curso de nuestra vida y como YHVH es recto, enseña a sus hijos a andar en rectitud. El Camino de YHVH, es vivir una vida de acuerdo a la Torah, una vida de justicia es el “camino angosto” que lleva a la vida eterna y quienes lo caminan se reconocerán por sus frutos – “Por sus frutos los conoceréis” – Mateo 7:15. Yahushua durante su ministerio en la tierra, enseñó Torah y nos mandó a vivirla, constantemente afirmó que la enseñanza central de la Torah – el Shema – era poner a YHVH por encima de todo. Y el Pacto Renovado (NT) consiste en que el Ruaj escribe la Torah en nuestro corazón y nos instruye y guía. Yahushua es la Torah Viva, el mismo dijo “Yo soy el camino (derekh) la verdad y la vida” – Juan 14:6.
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