“Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré. Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición” (Génesis 12:1-2)
La orden de YHWH a Abraham era prácticamente de dejar toda la influencia negativa de su pasado y empezar una nueva vida con El. Este importante paso fue el comienzo de la prueba de Abraham cuando YHWH empezó a hacer la transformación de Abram a Abraham. Es igual a cuando nosotros aceptamos a Yahushua como Adonai de nuestra vida, y a la Tora como guía de nuestra transformación. Tan pronto entramos en pacto con YHWH, debemos dejar atrás nuestro pasado y todas sus negativas influencias. Es difícil, y muchas veces tenemos que dejar amigos y hasta miembros de familia debido a su influencia. Debemos estar dispuestos a dejar muchas cosas para empezar la transformación y poder descubrir lo que YHVH tiene para nosotros. Con la obediencia viene la bendición. Por Abraham no preguntar “por qué” y obedecer la orden de YHWH, nosotros estamos donde estamos hoy. Nuestro Mesías es la simiente de Abraham. ¿Fue Abraham perfecto? No, el cometió errores, pero fue instrumento de YHVH para su gloria. Igualmente hará con nosotros si simplemente hacemos lo que YHVH nos pide sin hacer preguntas. Podemos impactar no solo nuestras vidas, sino también las de aquellos a nuestro alrededor. Con seguridad no impactáremos como Abraham, Moisés o David, pero podemos influenciar nuestra familia, amistades o comunidad.
“¿Quién es YHVH para que yo oiga Su voz?”
Faraón le hizo esta pregunta a Moisés cuando Moisés se presentó delante de él demandando dejar ir al pueblo de Israel a Adorar a su Elohim. Elohim le demostraría a Faraón quién era El, y el pueblo de Israel debía entender que su liberación tenía un costo. YHVH a través de las plagas ejecutó juicio contra todos los dioses egipcios. Hoy en día encontramos gente como el Faraón, haciendo la misma pregunta. Ya sean religiosos pluralistas como los egipcios, ateos, gnósticos, o simplemente muy ocupados para prestar atención a Elohim. Como seguidores del Elohim Todopoderoso, debemos compartir el plan de Redención de YHVH con todos aquellos que han endurecido su corazón contra Elohim. YHVH continúa confrontando los dioses actuales con Su Justicia y Poder. Ya no son en forma de becerros de oro, sino más sutiles, pero igualmente esclavizantes. “Inclinada vuestro oído, y venid a mí; oíd, y vivirá vuestra alma; y haré con vosotros pacto eterno…” — Isaías 55:3.
“A estos les parece cosa extraña que vosotros no corráis con ellos en el mismo desenfreno de disoluciones, y os ultrajan” (1 Pedro 4:4)
Cuando estábamos fuera de los vínculos del pacto, del Reino de Elohim, porque no conocíamos Su Tora (Yahushua), andábamos con gente diferente, perseguíamos objetivos distintos, teníamos valores que en realidad no tenían ningún valor, sino que eran pura basura, pero creíamos que éramos lo máximo, que sabíamos para donde íbamos, y que todo lo podíamos. Todos alrededor nuestro pensaban igual e iban tras lo mismo. Pero un día, YHVH quitó el velo de nuestros ojos y pudimos sentir el verdadero olor de nuestra vida. El hedor nos enfermó. Nunca habíamos necesitado a Elohim, pero cuando respiramos la realidad, nos dimos cuenta de que necesitábamos cambiar de vida. YHVH también los sabía por eso quito el velo de nuestro rostro. Ahora nuestra vida es diferente, no hay manera de volver atrás, vamos en dirección contraria a lo que hacíamos. Pero los antiguos amigos, los lugares que frecuentábamos, no entienden porque ya no andamos en las mismas alcantarillas, comiendo del basurero del mundo. Oramos para que todos aquellos que hicieron parte de nuestra antigua vida, puedan ver la luz y salir y disfrutar de la verdadera libertad que so YHVH puede dar.
Hay 25 invitados y ningún miembro en línea