“Ten piedad de mí, oh Elohim, conforme a tu misericordia; conforme a la multitud de tus piedades borra mis rebeliones” (Salmo 51:1)
Después de que el Rey David fue confrontado con la verdad de su pecado y el posible juicio de YHVH, fue a Elohim pidiendo perdón y limpieza de su corazón. David mostró verdadero arrepentimiento y sabía que solo YHVH podía devolverle la integridad a su corazón. La palabra arrepentimiento en hebreo es “Teshuvah” = regresar. Dar la vuelta y volver a YHVH. Dejar el pecado y regresar a casa, al Camino de la Tora. El pueblo judío acostumbra antes de la fiesta de Yom Kippur, pasar 40 días haciendo “Teshuvah”. Pero quienes vamos por el Camino de la Tora sabemos que el Teshuvah es una acción constante, diaria, todo el tiempo debemos estar alertas y vigilar nuestra manera de vivir, nuestra obediencia a la Tora y pedir perdón cada que sea necesario, no solo 40 días, sino constantemente. “Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; porque de él mana la vida” — Proverbios 4:23. Teshuvah es uno de los regalos maravillosos que YHVH nos da, la habilidad de volver a Él y buscar sanidad para nuestro quebrantado corazón.
“Los que esperan en YHVH tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán” (Isaías 40:31)
Mirar un águila volar es maravilloso. No solo por el tamaño de estas majestuosas aves, sino por la confianza y facilidad con que vuelan. La dueña del firmamento, el águila usa las corrientes de aire para cubrir millas con un mínimo esfuerzo. Un pequeño movimiento en las puntas de sus alas de vez en cuando es todo lo que necesita para continuar remontándose en las alturas. La Escritura nos dice que, si queremos volar con esa facilidad, tenemos que esperar en YHVH y esperar no es lo más agradable ni lo que más nos gusta. Podemos impacientarnos y sentirnos infelices mientras esperamos a que Elohim haga algo, y ser tentados a manipular situaciones para que algo acontezca y el resultado puede ser desastroso. Los caminos de YHVH son muy diferentes a los nuestros, pero son mejores. Así, que, si queremos movernos hacía adelante en paz y quietud, necesitamos escuchar a YHVH, confiar en El, en Su tiempo, y hacer solo lo que Él nos pide en cada momento sin manipular las cosas ni las situaciones, solo esperando en El. Así podremos volar como el águila sin cansarnos ni fatigarnos, trabajando innecesariamente en cosas que Elohim no nos ha pedido hacer. Esperemos en Elohim, Yahushua dijo que su carga era ligera y liviana.
“Volveos a la fortaleza, oh prisioneros de esperanza..." (Zacarias 9:12)
Zacarías nos llama “prisioneros de esperanza”. Yo sé que la palabra prisionero no es halagadora y con seguridad la mayoría rechazará la comparación, pero queramos admitirlo o no, todos somos esclavos o prisioneros ya sea del sistema (otros dioses) o de Elohim. Escoged hoy a quien servir (Josué 24:15). Y según a quien sirvamos, en El o en ello está nuestra esperanza. Si tu esperanza está centrada en un mejor empleo, casa nueva, carro nuevo, y crees que el ejercicio de tu fe se basa en esos logros y que obtenerlos es muestra del amor de Elohim para ti, siento decirte que el sistema es tu dios. Todas estas cosas no son más que añadiduras dadas por Elohim a su pueblo cuando su fe y esperanza están centradas en El. Crecer espiritualmente, es hacer Su voluntad por encima de todo. Es cumplir sus mandamientos y trabajar para que Su Reino sea pronto establecido en la tierra.
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