Somos maravillosamente creados, únicos en la forma más imaginativa. Todos tenemos facetas propias, nuestra personalidad, los gustos, disgustos, talentos, aún nuestros cuerpos físicos.
Estamos viviendo tiempos muy difíciles en todo el mundo. La situación económica no es nada prometedora y los políticos en general no están muy interesados en buscar en la Palabra de Dios para ver que dice sobre la situación o al menos investigar si hay alguna conexión entre el estado de una nación y su deterioro moral,
Es cierto, cosechamos lo que sembramos y si queremos cosechar misericordia tenemos que sembrar en justicia. Algunas cosas en nuestra vida son cosechas de lo que hemos sembrado, otras, y estas aplican para aquellos que dejan al Señor moldear sus vidas, son parte del proceso del yunque del Señor.
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