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Gota de Amor -Mayo 2/2012







“Estas son las jornadas de los hijos de Israel, que salieron de la tierra de Egipto por sus ejércitos, bajo el mando de Moisés y Aarón. (Números 33:1)


Números capítulo 33 enumera 42 paradas que hizo el pueblo de Israel desde que salió de Egipto hasta llegar a la Tierra Prometida. El versículo 2 dice que Moisés escribió estas jornadas por mandato de YHVH. Muchos dicen que estas 42 paradas representan 42 etapas espirituales que debe vivir todo hijo de Elohim, todo guerrero que va camino a Canaán. Pablo habla de las experiencias de Israel en el desierto, como ejemplo para nosotros – 1Corintios 10:1 – “Mas estas cosas sucedieron como ejemplos para nosotros…”. Recordemos que el pueblo fue a Egipto porque había hambre en la tierra. Egipto – Silor = negro / oscuridad, en el lenguaje egipcio. Bíblicamente la luz es símbolo de la verdad – “Lámpara es a mis pies Tu Torah” – Salmo 119:105. Por consiguiente la oscuridad es ausencia de la verdad – “La luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz… porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz” – Juan 3:19-20. Igualmente, hoy hay hambre en el mundo – “no hambre de pan, ni sed de agua, sino de oír la palabra de YHVH” – Amos 8:11. Sin embargo la iglesia hoy en día va en busca de la comida equivocada, siguiendo doctrinas de hombres que proclaman la prosperidad y complacencia como signo de estar bien con YHVH. La prosperidad puede ser un obstáculo en el crecimiento espiritual y va de la mano con la complacencia. Los hijos de Israel no empezaron en Egipto como esclavos, terminaron así. Muchos llegan a ser esclavos espiritualmente porque van a la oscuridad en busca de medios para resolver su problema y lentamente empiezan a sentirse cómodos allí. “Ay de los que descienden a Egipto por ayuda” – Isaías 31:1.

Gota de Amor - Mayo 1/2012







“Luego volvimos y salimos al desierto, camino del Mar Rojo, como YHVH me había dicho; y rodeamos el monte de Seir por mucho tiempo” (Deuteronomio 2:1)


¿Alguna vez se ha sentido estancado, como que no pasa del mismo sitio? El destino es una función del tiempo y es el objetico del diablo. Satanás no nos ataca por nuestro pasado, el lo hace por nuestro futuro, nuestro destino, ese es su principal objetivo y cuando ve que no puede desviarnos, trata de retardar, de frenar nuestras bendiciones poniendo obstáculos en el camino. El sabe que somos seres atados al tiempo y que una tardanza larga puede destruirnos. La demora es destructiva, YHVH lo sabía, por eso cuando fuerzas extrañas retrasaron a Lot, envió sus ángeles para sacarlo – Génesis 19:15-16. Las fuerzas angelicales de Elohim están aquí hoy para hacernos libres, no tardemos en dejar todo aquello que nos impida seguir el camino. La murmuración y queja hizo que los hijos de Israel deambularan 40 años por el desierto. El dudar de que el Eterno Elohim que los había sacado con grandes juicios de Egipto podía llevarlos hasta la tierra prometida, dejo en el desierto a todos aquellos que no creyeron. Si estamos rodeando el mismo monte por mucho tiempo, preguntémonos que estamos haciendo que no debemos, o que deberíamos estar haciendo y no lo hacemos. Cada minuto de nuestra vida está sincronizado por el reloj divino, cada evento del día tiene un propósito y siempre es de acercarnos a Él y bendecirnos.

Gota de Amor - Abril 30/2012







“Mas así habéis de hacer con ellos: sus altares destruiréis, y quebrantaréis sus estatuas, y destruiréis sus imágenes de Asera, y quemaréis sus esculturas en el fuego” (Deuteronomio 7:1-11)


El capítulo 7 de Deuteronomio narra como YHVH ordena a Israel destruir siete naciones mayores y más poderosas que ellos. YHVH le explica a Moisés que hacer con ellas y el por qué. La destrucción debe ser total, sin concesiones, sin pactos, sin misericordia y sin involucrarse emocionalmente (matrimonios). La destrucción incluye, acabar con sus objetos de adoración. YHVH le explica a Moisés las razones para ello. Primero, porque Israel es un pueblo santo, separado para YHVH. Porque Israel es el pueblo amado por YHVH no porque sea especial, sino porque quiso guardar el juramento que hizo a sus padres. Porque el hacer convenios o concesiones con las naciones, los haría contaminarse con sus dioses y se apartarían de YHVH. Pero, “Si dijeres en tu corazón: Estas naciones son mucho más numerosas que yo; ¿cómo las podré exterminar?... No desmayes delante de ellos, porque YHVH tu Elohim está en medio de ti, Elohim grande y temible” – Deuteronomio 7:17 y 21. Es claro como el agua, no podemos hacer concesiones con el sistema, aún el versículo 26 dice que no debemos traer a nuestra casa ninguna cosa abominable. Como pueblo de Elohim no podemos pretender estar bajo los vínculos de Su pacto e involucrarnos con el sistema, no existe tal cosa, no es posible. El cristianismo moderno no le da importancia a esto y se mezcla, mas al final verán como dijo Yeshua: “No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos” – Mateo 7:21. Estamos llamados a destruir todo lo que nos separe de YHVH, sin misericordia y a no involucrarnos. Seréis kaddosh (santos - separados) porque Yo soy Kaddosh (Santo).

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