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“Sáname, oh YHVH, y seré sano; sálvame, y seré salvo; porque tú eres mi alabanza” (Jeremías 17:14)
En tiempos de prueba, la gente no necesita mas enseñanza, sino fortaleza, o lo que el Pacto Renovado llama “hupomone” que significa: permanecer bajo la divina presencia mientras eres probado. Cuando sufrimos no necesitamos consejos morales de la gente, sino la voluntad para creer, la determinación para permanecer, y las fuerzas para abrir nuestros labios y clamar por fortaleza y misericordia. YHVH ten misericordia — Ayúdame Elohim — Te necesito Señor — Y cuando recibimos la fortaleza para permanecer, podemos escuchar al Ruaj diciéndonos: No temas — Vive en mi — Camina en la luz — Estoy contigo siempre. Las pruebas son necesarias — “Mas El conoce mi camino; me probará y saldré como el oro” — Job 23:10. Lo que hace fuerte al árbol son las tormentas, se dice que la corteza del tronco de un árbol dice cuantas tormentas ha soportado. Las pruebas nos proporcionan las mejores oportunidades para ver la gloria de YHVH, y nos instan a alabarlo por cualquier circunstancia en la que nos encontremos. Shalom. |
“YHVH es bueno, fortaleza en el día de la angustia; y conoce a los que en el confían” (Nahum 1:7)
El profeta Nahum le recuerda al pueblo que la verdadera seguridad no está en la riqueza, en los líderes políticos, el la estructura social, sino el YHVH. Solo en El tenemos protección. Es fácil caer en la trampa de la auto-protección y rodearnos de falsa seguridad. Creer que una cuenta en el banco, un empleo, un seguro, una casa, el sistema en si con todos sus programas de salud, militares, y aun cosas tan simples como candados, puertas de seguridad, etc., nos protegen, y que nuestro mundo es seguro es una falacia. La vida puede desbaratar todo eso en segundos, somos criaturas muy frágiles sobreviviendo dentro de un muy pequeño margen de error. Pero la buena noticia es que nada de esto debe atemorizarnos si tenemos nuestra confianza en YHVH, El es nuestra fortaleza. Cuando todo aquello que supuestamente nos protege falle, El estará ahí, no necesariamente metiéndonos en una cápsula donde nada ni nadie nos toque, sino dándonos la sabiduría, fortaleza y valor para seguir adelante en medio de cualquier circunstancia.
“Oh YHVH, de mañana oirás mi voz; de mañana me presentaré delante de Ti y esperaré” (Salmo 5:3)
La Real Academia de la Lengua da varias definiciones de la palabra “esperar”. Veamos dos de ellas: 1. No comenzar a actuar hasta que suceda algo — 2. Poner en alguien la confianza de que hará algún bien. Se que esperar no es lo más agradable, pero si lo más seguro, sobre todo cuando se trata de tomar decisiones. En el sistema laboral a la gente que toma decisiones rápidas se les considera más eficientes, pero con relación a nuestra vida espiritual, nuestra relación con YHVH y nuestro destino final, mas vale que aprendamos a esperar. Las dos definiciones de esperar son perfectamente aplicables. No debemos actuar guiados por el corazón ni por la razón, sino por el Ruaj Hakoddesh, el cual Yahushua mismo dijo que nos enseñaría y guiaría a la verdad. Y debemos poner toda nuestra confianza en YHVH, porque sabemos que todo don perfecto y toda buena dádiva solo proviene de El. “Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar, sobre ti fijaré mis ojos” Salmo 32:8.
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