“En el sexto día Elohim termino con sus trabajos los cuales El había hecho, así que El descansó en El séptimo día de todos sus trabajos que El hizo. Elohim bendijo el séptimo día y lo separó como Kaddosh; porque en ese día Elohim descansó de todos sus trabajos que Elohim había comenzado a hacer” (Génesis 2:2-3 – Biblia Kaddosh)
La Torah no solo nos relata el comienzo literal del espacio y tiempo, sino que también nos delinea la verdad fundamental que como pueblo de Elohim debemos reposar. Todos los días de la creación Elohim trabajó en ella, formó los cielos, mares, astros, criaturas vivientes, y todo su trabajo consistió en un acto: “Elohim dijo sea…” durante seis días, Su Palabra creó el universo como Él lo deseaba y aunque muchos crean que para Él, eso era muy fácil, Él lo llamó trabajo y podemos ver que en el primer Shabbat, el primer séptimo día, no hizo ningún trabajo. Lo separó, lo santificó y ni una sola palabra salió en aquel día de la boca de Elohim. El no hablar quiere decir que no trabajó. Elohim establece desde el comienzo de la creación, el guardar el Shabbat como un péndulo que señala la línea vertical por donde el pueblo de Elohim debe andar, obedeciendo Su Palabra (Torah). Éxodo 31:13 – “… guardareis mis días de reposo; porque es señal entre mí y vosotros por vuestras generaciones, para que sepáis que yo soy YHVH que os santifico”. Así, que, guardar el Shabbat no es opcional, es Torah (Instrucción) de YHVH para Su pueblo, lo establece como señal entre Él y nosotros. Ahora no solo separa y santifica el día, sino que también nos santifica en él. Guardar el Shabbat es parte de la Torah y Yahushua dijo: “… cualquiera que desobedezca el menor de estos mitzvot (mandamiento, instrucción) y enseñe así a otros, será llamado el menor en el Reino de YHVH” – Mateo 5:19. SHABBAT SHALOM
“Eliseo le dijo: ¿Qué te haré yo? Declárame qué tienes en casa. Y ella dijo: Tu sierva ninguna cosa tiene en casa, sino una vasija de aceite” (2Reyes 4:2)
Era la viuda de un profeta cuyos hijos iban a ser tomados como esclavos, y estaba pidiéndole ayuda a otro profeta conocido de su marido, pero Eliseo no sabía cómo ayudarle. Hay necesidades obvias y fáciles de discernir, como: no tener vivienda, ni alimento, ni libertad, pero hay otras escondidas en lo profundo del alma y del espíritu. Diariamente conocemos gente con estas necesidades, pero no escuchamos su llanto. La solución era difícil de encontrar, pero la buena noticia para la viuda era que, aunque su necesidad no había sido vista ni oída por la gente, Elohim había provisto una salida; todo lo que se necesitaba era un puente entre la provisión de Elohim y su necesidad, y el puente era el profeta Eliseo y una vasija vacía. Elohim es soberano y puede usar cualquier cosa para cumplir Sus propósitos, pero usualmente necesita un puente que conecte Su provisión y la necesidad de aquel que llora por ayuda. Tú puedes ser ese puente entre la necesidad de alguien y la provisión de Elohim, puedes ser el profeta o la vasija. Este día puedes hacer la diferencia en la vida de alguien, en la situación de alguien. Hoy puedes tener el privilegio de ser una vasija usada para la honra y gloria de Elohim.
“Si algo he perdonado, lo he hecho en presencia del Mesías para que Satanás no gane ventaja alguna sobre nosotros; pues no ignoramos sus maquinaciones” (2Corintios 2:10-11)
¿Cómo puede Satanás ganar ventaja sobre nosotros? Simple, a través de los miedos, falta de perdón, pecados o hábitos no sanos, pensamientos o acciones que no glorifican a Elohim, y a través de los cuales abrimos brecha para que el enemigo dañe nuestra vida y por consiguiente nuestra relación con YHVH. Satanás nunca ganó ventaja sobre Yahushua, aunque lo intentó de muchas formas, pero aún en los momentos de más angustia Yahushua se sometió a la voluntad de Su Padre bloqueando así cualquier oportunidad al enemigo. Si hemos elegido seguir al Mesías y obedecer los Mandamientos del Padre, mantengamos una actitud de perdón hacia los demás, de arrepentimiento en los momentos que fallamos, de tolerancia, amor, bondad, es decir una actitud que manifieste los frutos del Espíritu constantemente, y Yahushua ha prometido sentarnos en las alturas junto con El, en un lugar de autoridad sobre el enemigo y sus maquinaciones. Sabemos que Satanás quiere controlar áreas de nuestra vida, pero somos nosotros quienes elegimos: permitírselo o someternos a la autoridad y voluntad del Padre Eterno y ser libres.
Hay 13 invitados y ningún miembro en línea