“Pues si vivimos, para el Señor vivimos; y si morimos, para el Señor morimos. Así pues, sea que vivamos, o que muramos, del Señor somos” (Romanos 14:8)
La pertenencia, es decir a quien le pertenecemos, es un tema que poco reflexionamos en el día a día, pensamos que tenemos libertad para hacer lo que queramos siempre y cuando estas acciones se mantengan en el marco de nuestros derechos y deberes, pero en realidad la palabra nos habla que somos esclavos, ya sea de las tinieblas y el pecado para perdición o de YHWH para vida eterna. Ciertamente nuestros objetivos en la vida son muy distintos si entendemos a quien le pertenecemos, si comprendemos que no somos de nosotros mismos, así la forma en que vemos nuestro entorno cambia completamente. Por ejemplo el código de conducta que rige nuestra vida no lo establece ni el entorno, ni nosotros mismos, sino YHWH, la decisión de partir a su presencia o no, tampoco nos corresponde a nosotros, por lo tanto mientras estemos aquí, vivamos para YHWH sabiendo que el todo del hombre es temer a su creador y guarda sus mandamientos.
"Porque el que me envió, conmigo está; no me ha dejado solo el Padre, porque yo hago siempre lo que le agrada." (Juan 8:29)
Alguna vez se ha hecho la pregunta, ¿todo lo que hago en el día a día le agrada a YHWH?, por supuesto no me refiero a violar la Torah, es sabido por todos los que la hemos aceptado, que es imposible agradar a Elohim sin guardar sus mandamientos, me refiero más bien a las acciones cotidianas, la forma en que hablamos, las decisiones que tomamos, las preferencias que tenemos, etc. ¿Hacemos siempre lo que le agrada a YHWH?, tenemos la sensibilidad para escuchar su vos guiándonos en todo?, o tenemos nuestros sentidos aturdidos por la contaminación de este sistema? Levíticos 20:7 "Santificaos, pues, y sed santos, porque yo YHWH soy vuestro Elohim. Y guardad mis estatutos, y ponedlos por obra. Yo YHWH que os santifico."
"Ahora está turbada mi alma; ¿y qué diré? ¿Padre, sálvame de esta hora? Mas para esto he llegado a esta hora." Juan 12:27
La mayoría de las personas a nuestro alrededor no tienen claro el propósito de sus vidas, más aún, no tienen uno, simplemente van siguiendo la corriente de este mundo, montados en el barco de la desesperanza y desesperación, tratando de alcázar una imagen de felicidad vendida por el sistema, en forma de dinero, poder, autosatisfacción, conocimiento o influencia. Cuando veo al cuerpo del Mesías en estos tiempos, el panorama tampoco es muy alentador. Si tenemos claro nuestro propósito en el Mesías podemos vivir sin importar las circunstancias, que lo único que importa es cumplir el propósito que YHWH nos ha entregado. La Torah nos da los lineamientos para nuestra vida, el patrón de conducta y pensamiento que debemos seguir. El tener claro el propósito de nuestra vida es el motivador para seguir adelante en el camino.
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