“Los que esperan en YHVH tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán” (Isaías 40:31)
Mirar un águila volar es maravilloso. No solo por el tamaño de estas majestuosas aves, sino por la confianza y facilidad con que vuelan. La dueña del firmamento, el águila usa las corrientes de aire para cubrir millas con un mínimo esfuerzo. Un pequeño movimiento en las puntas de sus alas de vez en cuando es todo lo que necesita para continuar remontándose en las alturas. La Escritura nos dice que, si queremos volar con esa facilidad, tenemos que esperar en YHVH y esperar no es lo más agradable ni lo que más nos gusta. Podemos impacientarnos y sentirnos infelices mientras esperamos a que Elohim haga algo, y ser tentados a manipular situaciones para que algo acontezca y el resultado puede ser desastroso. Los caminos de YHVH son muy diferentes a los nuestros, pero son mejores. Así, que, si queremos movernos hacía adelante en paz y quietud, necesitamos escuchar a YHVH, confiar en El, en Su tiempo, y hacer solo lo que Él nos pide en cada momento sin manipular las cosas ni las situaciones, solo esperando en El. Así podremos volar como el águila sin cansarnos ni fatigarnos, trabajando innecesariamente en cosas que Elohim no nos ha pedido hacer. Esperemos en Elohim, Yahushua dijo que su carga era ligera y liviana.
“Volveos a la fortaleza, oh prisioneros de esperanza..." (Zacarias 9:12)
Zacarías nos llama “prisioneros de esperanza”. Yo sé que la palabra prisionero no es halagadora y con seguridad la mayoría rechazará la comparación, pero queramos admitirlo o no, todos somos esclavos o prisioneros ya sea del sistema (otros dioses) o de Elohim. Escoged hoy a quien servir (Josué 24:15). Y según a quien sirvamos, en El o en ello está nuestra esperanza. Si tu esperanza está centrada en un mejor empleo, casa nueva, carro nuevo, y crees que el ejercicio de tu fe se basa en esos logros y que obtenerlos es muestra del amor de Elohim para ti, siento decirte que el sistema es tu dios. Todas estas cosas no son más que añadiduras dadas por Elohim a su pueblo cuando su fe y esperanza están centradas en El. Crecer espiritualmente, es hacer Su voluntad por encima de todo. Es cumplir sus mandamientos y trabajar para que Su Reino sea pronto establecido en la tierra.
“En ti confiarán los que conocen Tu nombre” (Salmo 9:10)
YHVH quiere que lo conozcamos. Si quisiera permanecer en el anonimato no hubiera permitido que Su voluntad para el hombre quedara plasmada en unos escritos que hoy llamamos Escrituras (Tora). Pero conocer a YHVH no es lo mismo que saber de Él. Muchos saben de YHVH, pero pocos Lo conocen. Conocemos a YHVH a través de Su Tora, leyéndola y permitiéndole al Ruaj Hakoddesh que nos dé revelación y que Su Tora se haga vida en nosotros. Leerla y acumular simple conocimiento, principios o maneras de hacer cosas no es conocer a YHVH, eso se llama religión y el mundo está lleno de gente religiosa que puede compartir conceptos, mas no vida. El creyente puede ir a seminarios, retiros, asistir a grupos de oración o estudio, pero si su conocimiento se queda en los libros o notas y cuando sale y enfrenta el mundo, sus respuestas a los intrincados problemas del diario vivir son las mismas, está perdiendo el tiempo. Conocer a YHVH significa que cada día mi vida es diferente a causa de ese conocimiento. ¡shabbat Shalom!
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