“Tú te regocijarás en YHVH, te gloriarás en el Santo de Israel” (Isaías 41:16)
La raíz de la palabra “regocijo” es “samach” y es usada alrededor de 200 veces en las Escrituras. Se traduce como: gozo / placer / alegría / regocijo / felicidad / júbilo. Describe la condición del corazón y mente del hombre, y en algunos casos es atribuida a la creación – “Alégrense los cielos, y gócese la tierra “– Salmo 96:11. El primer lugar donde aparece la palabra “samach”, es en Levítico 23:40 en conexión con Sukkot. También es mencionada en Deuteronomio 16:14. Elohim nos manda a estar en Su presencia, y a regocijarnos juntos. Sukkot nos recuerda que nunca debemos olvidar que la fuente de nuestros recursos es YHVH. Las bendiciones de Elohim vienen de muchas maneras y Sukkot representa todo lo bueno que Elohim ha hecho y sigue haciendo por nosotros. Es un tiempo para regocijarnos y dar gracias por toda buena dádiva, que como sabemos solo provine de YHVH – “Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre” – Santiago 1:17.
“Yo habitaré en tu tabernáculo para siempre; estaré bajo la cubierta de tus alas” (Salmo 61:4)
Entre las muchas cosas que el pueblo de Israel debe recordar al celebrar la Fiesta de los Tabernáculos, es su dependencia de Elohim en el desierto y ahora si verdaderamente queremos seguir Su Camino. En el desierto no había ni una sola huella, ni una señal que ellos pudieran seguir, solo un inmenso y terrible desierto. Así que, era inútil buscar una guía o señal dejada por aquellos que lo habían transitado antes. Estaban a merced de Elohim en cada paso que daban, dependían totalmente de Su guía, estaban constantemente a la espera de Su dirección ya fuera para marchar o parar. Para una mente rebelde con una voluntad inquebrantable, el solo hecho de depender es intolerable, pero para el alma que conoce, depende, confía y se deleita en Elohim, nada podría ser más maravilloso. Habitar en Su tabernáculo es depender totalmente de Él, esa es la esencia de todo. ¿Amas, confías y te deleitas en Elohim? Si la respuesta es sí, tu corazón se deleitará en cada paso de tu vida. Si la repuesta es no, vas a sufrir a lo largo de todo el camino, porque es imposible caminar con El sin depender.
“Día Santo es a nuestro Adonai; no os entristezcáis, porque el gozo de YHVH es vuestra fuerza” (Nehemías 8:9-10)
Hace 2.500 años más o menos, hubo una Fiesta de Sukkot especial en Jerusalén. El pueblo de Israel había estado cautivo en Babilonia y les habían permitido regresar y empezar la construcción del segundo templo. Nehemías 8 cuenta sobre esta celebración. Leemos como Ezra le enseña al pueblo la Tora y ellos lloran desconsoladamente en arrepentimiento delante de YHVH. Aunque Sukkot es la Fiesta donde se le ordena al pueblo regocijarse, ellos lloraban y luego en el versículo 9, ellos se regocijan, porque después del llanto viene el gozo. La palabra fuerza en hebreo es “mah-oz” que significa: torre fuerte - roca - defensa - fuerza. Cuando decidimos vivir en continuo arrepentimiento y separados para YHVH, nuestro estado normal es de gozo. Pablo nos dice — “regocijaos en el Adonai siempre. Otra vez digo: Regocijaos” — Filipenses 4:4 — En nuestro regocijo, hallamos nuestra torre fuerte, nuestra defensa, nuestra roca, nuestra fuerza.
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