“Y miré, y vi que en medio del trono y de los cuatro seres vivientes, y en medio de los ancianos, estaba en pie un Cordero como inmolado” (Apocalipsis 5:6)
Lo que vemos aquí, es la ceremonia de coronación del Gran Rey. Hay cuatro partes en la ceremonia de coronación de un Rey en Israel. 1. La emisión del decreto – declaración – “pero yo he puesto mi Rey sobre Sión, mi santo monte. Yo publicaré el decreto: YHVH me ha dicho: Mi hijo eres tu; yo te engendré hoy” – Salmo 2:6-7. 2. Se le entrega el cetro al Rey – “No será quitado el cetro de Judá…” – Génesis 49:10. “Mas del Hijo dice: tu trono oh Elohim, por el siglo del siglo; cetro de equidad es el cetro de tu reino” – Hebreos 1:8. El Rey toma el trono y es ungido. Mesías en hebreo significa = “El Ungido”. 3. El tercer paso, es la aclamación. Todo el mundo en una sola voz aclamará “Viva el Rey” – “Pueblos todos, batid las manos; aclamad a Elohim con voz de júbilo. Porque YHVH el Altísimo es temible; Rey grande sobre toda la tierra” – Salmo 47:1-2. 4. Finalmente, cada siervo pasa delante del Rey para ser examinado. Es lo que hacemos durante los diez días de asombro y arrepentimiento. Bendito eres tu Elohim, Rey del Universo que nos santificas con tus mandamientos y nos ordenas guardar estás Fiestas para a través de ellas revelarnos tu voluntad.
“El que venciere será vestido de vestiduras blancas; y no borraré su nombre del libro de la vida, y confesaré su nombre delante de mi Padre y delante de los ángeles” (Apocalipsis 3:5)
Como creyentes en Yeshua, creemos que el juicio ha sido hecho a través del sacrificio del Mesías – “Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Elohim en Él” – 2Corintios 4:21. El es el cumplimiento del substituto de Isaac, como también es el Sumo Sacerdote de los sacrificios de Yom Kippur. Yeshua es la propiciación o expiación de nuestros pecados. “Y el es la propiciación por nuestros pecados” – 1Juan 2:2. Aquellos quienes tenemos nuestra confianza puesta en la obra del Mesías, delante del Padre, somos declarados justos y nuestros nombres están inscritos en el “Libro de la Vida”. No creemos que seamos declarados justos por nuestras propias obras – “Nos salvo, no por obras de justicia que nosotros hubiéremos hecho” – pero eso no nos exonera de las obras. Yeshua dijo: “No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos… entonces les declararé: Nunca os conocí apartaos de mí transgresores de la Torah” – Mateo 7:21-23. La vida es una prueba, y cada momento es irrepetible. Todo descuido en guardar los mandamientos de Elohim, es contado.
“Buscad a YHVH mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano. Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a YHVH” (Isaías 55:6-7)
Los diez días que empiezan en Yom Teruah y terminan en Yom Kippur, son conocidos como los días de arrepentimiento. Es tiempo para considerar nuestro comportamiento durante el último año, pedir perdón por haber violado la Torah, y buscar reconciliación con todos aquellos que hayamos ofendido y enmendar donde sea necesario. Según los hebreos, el día de Yom Teruah los libros son abiertos. Ellos hablan de tres libros. 1. Donde están inscritos aquellos que tendrán parte en el mundo venidero – libro de la vida. 2. Aquellos que están inscritos en el libro de la muerte. 3. Aquellos que durante estos diez días tendrán la oportunidad de buscar el perdón de Elohim y ser inscritos en el libro de la vida. Los libros serán sellados en Yom Kippur. Por esto es común escucharles decir cuando se encuentran: “Que seas inscrito y sellado por un buen año”. Durante estos diez días de arrepentimiento, desde el día en que empezó el juicio de las naciones en la Fiesta de Yom Teruah, debemos humillar nuestro corazón delante de YHVH, buscar una comunión más íntima con El, orar por Israel y la paz de Jerusalén y por todos aquellos que aún no conocen el Camino para que sean atraídos por el Ruaj Hakoddesh a nuestro Mesías y Salvador Yeshua.