“En estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo” (Hebreos 1) (Isaías 44:22)
Al leer todo el capítulo 1 del libro de Hebreos, podemos ver: el poder, la autoridad y el papel que Yahshua tiene sobre la creación de Elohim. La obra que El ha cumplido por nosotros y lo que el futuro nos depara. Creo que estas son cosas importante para meditar durante estos días de Fiesta y especialmente en el Día de Yom Kippur. Pensar en el maravilloso y santo carácter de YHVH y del Mesías y en cuanto nos ama. En este tiempo de meditación, muchos pueden estar tristes, pero creo que es un tiempo de infinito gozo en vez de tristeza, pues tenemos un Mesías tan maravilloso, quien intercede por nosotros en el cielo. Este es el día en que el Sumo Sacerdote entra en el lugar Santísimo para hacer expiación por el pueblo. Hoy nuestro Sumo Sacerdote, según el orden de Melquisedec, se encuentra en el Trono, sentado a la diestra de la Majestad intercediendo por cada uno de nosotros. El ya se ha presentado en el cielo por nosotros – “Porque no entró el Mesías en el santuario hecho de mano, figura del verdadero, sino en el cielo mismo para presentarse ahora por nosotros ante Elohim” – Hebreos 9:24.
“Yo deshice como una nube tus rebeliones, y como niebla tus pecados; vuélvete a mí, porque yo te redimí” (Isaías 44:22)
“A los diez días de este mes séptimo será el día de expiación… afligiréis vuestras almas… es día de expiación para reconciliarnos delante de YHVH vuestro Elohim” -- Levítico 23:27-28. Se le llama el día de Yom Kippur. Es el día más importante de la fe judía. Es un día de contrastes, de tristeza y de gozo, de recompensa para el justo y castigo para el malvado. En este día el Sumo Sacerdote entraba al lugar Santísimo para rociar la sangre del cordero y hacer expiación por él, su familia y el pueblo de Israel. Cuando Elohim pido a Abraham sacrifica a Isaac – tipo y sombra del Mesías – le mostró que un día, YHVH mismo proveería el Cordero – “Elohim se proveerá de Cordero para el holocausto, hijo mío” – Génesis 22:8. “El siguiente día vio Juan a Yahshua que venía a él, y dijo: He aquí el Cordero de Elohim, que quita el pecado del mundo” – Juan 1:29. Yahshua es el Cordero que ha hecho expiación por nosotros. El es el Sumo Sacerdote según el orden de Melquisedec que entró una vez por todas al Lugar Santísimo y roció Su propia sangre para reconciliarnos con YHVH. “Cuando haya puesto su vida en expiación por el pecado, vera linaje” – Isaías 53:10. Nuestro Yom Kippur tuvo lugar hace más de 2 milenios. Hoy es día de regocijo para quienes tenemos nuestra fe puesta en la obra de Yahshua y de tristeza por todos aquellos que aún no han llegado y siguen confiando en su propia prudencia.
“Guardarán, pues, el día de reposo los hijos de Israel, celebrándolo por sus generaciones por pacto perpetuo. Señal es para siempre entre mí y los hijos de Israel” (Éxodo 31:16-17)
El día de Reposo o Shabbat, empieza el viernes a las 6 p.m. y termina el sábado a las 6 p.m. No es el sábado del sistema o calendario Gregoriano que empieza a la 1 de la mañana y termina a las 12 de la noche. Los días en el calendario hebreo están determinados por la luna. Además, el día de Reposo fue dado como señal entre YHVH y Su pueblo Israel. Fue parte del contrato, y solo es señal para aquellos que firman el contrato o pacto y se comprometen a guardar todo lo que YHVH dice en Su Torah. Usted dirá que no es Israel y no tiene que guardarlo. Pero Israel es el pueblo de YHVH formado por judíos y gentiles injertados en el buen olivo. Todos aquellos que hemos firmado y entrado en el vínculo del Pacto con YHVH por medio de la sangre del Cordero, somos Israel – “En aquel tiempo estabais sin el Mesías, alejados de la ciudadanía de Israel y ajenos a los pactos de la promesa… Pero ahora en el Mesías Yahshua, vosotros que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos… Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos, y miembros de la familia de Elohim” – Efesios 2:12-19. Así que, SHABBAT SHALOM.