“Yo les mostraré maravillas como el día que saliste de Egipto” (Miqueas 7:15)
Shabbat Hagadol, es el último Shabbat en el exilio egipcio, donde toda la nación esperaba la redención. Es la misma situación que vivimos hoy en día, donde esperamos que nuestro Mesías llegue a redimirnos de este largo y difícil exilio. También se le llama “el Gran Shabbat”, y es la transición del exilio a la redención. Maharshal explica que el nombre de “Gran Shabbat” es derivado de Malaquías 4:5 – “He aquí, yo os envío el profeta Elías, antes que venga el día de YHWH, grande (gadol) y terrible”. Este antepenúltimo versículo del último profeta, anuncia el primer rayo de luz de redención. Estamos viviendo en el “Gran Día” – en el “Shabbat Hagadol” antes de la redención final. Según la cronología del Éxodo, Nisan 10, el día en que los hebreos tomaron el cordero, fue Shabbat. De ahí es la referencia de que este Shabbat es un Gran Día. Nisan es el mes y Shabbat Hagadol el día para que todos adoremos y alabemos a HaShem como nuestro REDENTOR. Que podamos ver el cumplimiento de las palabras – “L’Shannah HaBah B’Yerushalym” – El Próximo Año en Jerusalén”.
“Y YHWH dijo a Moisés ya a Aarón: Esta es la ordenanza de la pascua; ningún extraño comerá de ella… Toda la congregación de Israel lo hará” (Éxodo 12:43-49)
Es supremamente importante saber quiénes pueden participar de la Pascua. Hoy en día hay muchos grupos que invitan personas a participar de la pascua, tratando de evangelizar por este medio, habiendo tantas oportunidades de compartirles de manera que al llegar el tiempo de la Fiesta, estas personas ya hayan desarrollado una relación con Elohim y hayan entrado en los vínculos de Pacto. La ordenanza de la pascua dada por YHWH, es que ningún extraño comerá de ella. La palabra “extraño” en hebreo es – nechar – que quiere decir = extranjero / hostil. Es decir, aquellos que no están en los vínculos del Pacto con YHWH, están excluidos de la protección y liberación que YHWH provee a Su pueblo, como lo conmemoramos cada año al celebrar la Pascua. Otro aspecto importante de la ordenanza de la pascua, es que todo Israel debe participar. Si alguno decide no participar, está renunciando a su membrecía como parte del pueblo de YHWH y rompiendo su relación con Yahshua basada en el Pacto. La Pascua es la única Fiesta que provee una segunda oportunidad de celebrarla, por si por alguna razón no se pudo celebrar en el tiempo señalado. Es decir; es tan importante que todo el pueblo de Elohim la debe observar. “Cualquiera de vosotros o de vuestros descendientes, que estuviere inmundo por causa de muerto o estuviere de viaje lejos, celebrará la pascua a YHWH. En el mes segundo, a los catorce días del mes, entre las dos tardes, la celebrarán; con panes sin levadura y hierbas amargas la comerán” – Números 9:10-11.
“Y los guardaréis hasta el día catorce de este mes, y lo inmolará toda la congregación del pueblo de Israel entre las dos tardes… Y aquella noche comerán la carne asada al fuego” (Éxodo 12:5-8)
Ha habido confusión y debate concerniente al tiempo en que se debe comer la Pascua. Algunos creen que la Pascua se debe comer al inicio del día 14, es decir a la puesta del sol. Otros creen que la noche del día 14 se refiere al final del día 14 o sea a la salida del sol cuando el día 15 está por comenzar. Pero la Escritura es bien clara. Éxodo 12:6 claramente dice que el cordero debía inmolarse entre las dos tardes, es decir entre la salida del sol que daba inicio al día 14 y la que marcaba el final del día 14. Entre esas dos tardes el cordero debía ser sacrificado y asado. Yeshua fue clavado en el madero a las 9 a.m. de Aviv 14 y murió a las 3 p.m. del mismo día. Su muerte fue entre las dos tardes. Solo quedo el tiempo suficiente para bajarlo del madero, envolverlo y sepultarlo antes que se diera comienzo a la ceremonia de la Pascua e iniciara el Día de Reposo, más no el reposo semanal, sino el reposo de la Fiesta de la Pascua. “Tomaron, pues el cuerpo de Yeshua, y lo envolvieron en lienzos con especies aromáticas… y en el lugar donde había sido crucificado, había un huerto y en el huerto un sepulcro nuevo… allí, pues, por causa de la preparación de la pascua de los judíos, y porque aquel sepulcro estaba cerca, pusieron a Yeshua” – Juan 19:40-42.