La expresión “alas de águila” significa la liberación supernatural de YHVH rescatando a Su pueblo de la esclavitud. ¿Dónde más encontramos esta expresión? En el primer Éxodo – “Vosotros visteis lo que hice a los egipcios, y cómo os tomé sobre “alas de águilas”, y os he traído a mí” – Éxodo 19:4. Y la encontramos de nuevo en el último y gran Éxodo – “Y se le dieron a la mujer las dos “alas de la gran águila” para que volase de delante de la serpiente al desierto, a su lugar, donde es sustentada por un tiempo, y tiempos, y la mitad de un tiempo” – Apocalipsis 12:14.
Desde que Israel entró y tomó posesión parcial de la Tierra Prometida, ha buscado la paz con sus vecinos, mas no la paz ordenada por YHVH, sino la paz comprometiendo su fe y obediencia a Elohim. La paz que el hombre construye no es la paz que YHVH instruye. Para el hombre, la paz es invariablemente el resultado de dos cosas: guerra o tratado.
Este es el inicio del libro de “Jueces”. Un libro poco leído y regularmente conocido por la historia de Sansón y Dalila, que enseñan a los niños y lo presentan como el súper héroe que se sacrifico asimismo matando a los malvados filisteos, cumpliendo así, la voluntad de YHVH. Desafortunadamente, la forma como cuentan la historia, distorsiona la realidad del personaje, igual que lo que hacen con el rey Salomón cuando lo presentan como el extraordinario y sabio rey de Israel haciendo la voluntad de Elohim.
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