Rosh Chodesh, Yom Teruah y Shabbat, tres días maravillosos para celebrarlos juntos. Es hermoso ver como en el Calendario del Creador todo encaja perfectamente. Cada Shabbat ensayamos el reposo de YHVH en el Milenio, y esta tarde cuando inicie el reposo semanal, tendremos también Rosh Chodesh (Luna Nueva) y Yom Teruah, la fiesta en la cual ensayamos la cita que tendremos con Yahushua muy pronto con su regreso a establecer Su Reino, el Milenio. Nada es forzado como en los calendarios humanos (Gregoriano y Rabínico), todo es divinamente planeado. A Yom Teruah también se le conoce como el día de: Día de Aclamación – El día escondido (nadie sabe el día ni la hora) – El día de la apertura de las puertas – Día de la final trompeta – Día del juicio – Día de la coronación del Rey Yahushua. Yom Teruah es la primera parte de una serie de eventos que culminarán con la gloriosa consumación del plan de YHVH para la humanidad. Y YHVH en su infinita misericordia nos proporciona año tras año, estos días especiales para ensayar la gloriosa realidad que se llevará a cabo muy pronto. Preparémonos no sea que seamos hallados como las vírgenes necias sin aceite en nuestras lámparas.
Según la tradición hebrea, el sexto mes también representa el tiempo después de que los Israelitas cometieron el pecado de idolatría del “becerro de oro”. Los 40 días de Teshuvá son los días que Moisés pasó en el monte Sinaí preparando las segundas tablas de “Las Diez Palabras” (Mandamientos). Aparentemente, Moisés subió al monte el día primero del mes sexto y descendió 40 días más tarde, el día 10 del mes séptimo o sea en Yom Kippur (Día de la Expiación). Los 30 días del mes sexto, próximo a terminar, han sido días de reflexión, de auto-examen personal en preparación para la llegada de nuestro Mesías. Desafortunadamente, a pesar de todas las advertencias proféticas y del tiempo de Teshuvá que hemos tenido, muchos al igual que las vírgenes necias, no han prestado atención, han sido negligentes y sus lámparas están sin aceite, vacías, porque ellos están más absorbidos por el sistema que por la realidad del juicio eminente que como Pedro dijo “es tiempo de que el juicio comience por la casa de Elohim; y si primero comienza por nosotros, ¿cuál será el fin de aquellos que no obedecen al Evangelio de Elohim? – 1Pedro 4:17. Estemos siempre listos porque no sabemos el día ni la hora.
La Torah es un regalo, YHVH la ha puesto en nuestro corazón a través de la más maravillosa cirugía de corazón abierto jamás llevada a cabo en un ser humano. La Torah es vida, es el Verbo hecho carne, es Yahushua, es nuestra esperanza de gloria. ¿Cuántos de nosotros tomamos este regalo y la estudiamos, la hacemos vida viviendo bajo sus preceptos? Este mes ha sido un mes de preparación, un mes para profundizar en nuestra vida espiritual y dejarlos pasar bajo la vara de nuestro Hacedor – “Os haré pasar bajo la vara, y os haré entrar en los vínculos del pacto” – Ezequiel 20:37. Esa vara es la Torah, nuestro código de conducta, nuestra guía, el mapa que nos indica el camino de regreso al Padre. Por eso Yahushua dijo: “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida” – Juan 14:6. La belleza de este tiempo de reflexión y arrepentimiento, es el darnos cuenta cuán ineptos somos para vivir la vida al estándar de YHVH y cuan dependientes somos de Él en este caminar. Eso nos acerca más a Él en humildad, reconociendo que: “separados de Él, nada podemos hacer”. Yom Teruah se acerca, y con esta fiesta, llega la esperanza, el gozo de saber que un día muy cercano, sonará la Trompeta en el cielo y volverá nuestro Rey.
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