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Gota Diaria 23-11-2025

“El que dice yo le conozco y no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso, y la verdad no está en él; pero el que guarda su palabra, en éste verdaderamente el amor de Elohim se ha perfeccionado; por esto sabemos que estamos en él.  El que dice que permanece en él, debe andar como él anduvo” (1Juan 2:4-6)

 

De la forma más simple de comprender Juan explica cómo podemos estar seguros de que le pertenecemos a Elohim: “Si guardamos sus mandamientos (Torah)”.  Claro como el agua.  Los teólogos modernos, predicadores, maestros, escritores, etc. les gusta complicar lo que la Escritura hace simple.  De alguna forma deben tergiversar el significado ya que según ellos la Torah, mal traducida como ley, está abolida.  Ellos dirían: “lo que Juan quiso decir fue…” o “lo que eso significa es…”.  ¿Por qué no toman la Escritura tal como es?  Los escritores de la Torah escribieron directamente como el Ruaj les guiaba sin involucrarse en especulaciones teológicas, tratando de interpretar lo que el Ruaj quería decir.  Escribieron exactamente lo que recibieron y el significado es claro.  Aquel que demuestra su amor y lealtad a Elohim obedeciéndolo en todo, ese le pertenece a Elohim.  Los impostores o aquellos que quieren ser, pero no quieren sujetarse ni obedecer a sus mandamientos, no son de él.  Eso es lo que la Escritura dice, no hay que buscarle interpretación especial.  Así que todo aquel que clama conocer a Elohim y al Mesías Yahushua, debe andar como él anduvo.  Nadie cree esto hoy.  La mayoría enseña que Yahushua pagó para que yo no tuviera que hacer nada, que se hizo pobre para que yo fuera rico, que cumplió la ley para que yo viviera libre, etc. es bien difícil distinguir hoy entre los supuestos discípulo del Mesías y los seguidores del sistema materialista.  Se confunden entre ellos.  El ser separado no es enseñanza moderna ni encaja en la nueva teología cristiana.  Ya es hora de que el pueblo sepa la verdad.  Si usted dice amar a Elohim empiece a vivir como Yahushua vivió, él guardo la Torah, fue obediente al Padre en todo.  No permita que maestros con enseñanzas falsas le digan cómo vivir.  Ponga sus ojos en Yahushua nuestro Salvador, Autor y Consumador de la fe, y viva como él vivió, es así de simple.

Gota Diaria 22-11-2025

“Ojalá hubiéramos muerto por mano de YHWH en la tierra de Egipto, cuando nos sentábamos a las ollas de carne, cuando comíamos pan hasta saciarnos; pues nos habéis sacado a este desierto para matar de hambre a toda esta multitud” (Éxodo 16:3)

 

El pueblo en vez de dar gracias por la liberación empezó a quejarse de las condiciones y empezó a añorar a Egipto, quisieron volver a hacer ladrillos para Faraón.  Añoraron todo el confort de Egipto, aunque fueran esclavos. La esclavitud enceguece cuando el pueblo se acostumbra.  “Si Israel no hubiera probado el pan de los egipcios, no hubieran permanecido allá en exilio, ni los egipcios los hubieran podido oprimir” – Rabino Hiya, Zohar 2, pp.6ª, 6b. El orgullo y el ego son los ladrillos que construyen fortalezas en nuestra mente.  Nuestra carne solo hace lo que la mente le dice.  Somos esclavos cuando elegimos serlo, se dice que nadie extraña lo que no conoce, así que es ese conocimiento del pecado y de hábitos fuera de los parámetros de Elohim lo que nos esclaviza.  La esclavitud es tan fuerte que perdemos la habilidad de tomar decisiones de acuerdo con la Torah. Esas ollas egipcias son la religión, hábitos, creencias, percepciones, prácticas, prejuicios, juicios, forma de vivir y enseñanzas que han condicionado nuestra mente para pensar, caminar y hablar como egipcios (sistema).  Esos deseos de volver al sistema, esa pasión y ambición por ser como las demás naciones, son consecuencia de haber comido mucha carne y pan leudado de los egipcios.  “¿No sabéis que, si os sometéis a alguien como esclavos para obedecerle, sois esclavos de aquel a quien obedecéis, sea del pecado para muerte, o sea de la obediencia para justicia?” – Romanos 6:16. ¡Shabbat Shalom ¡

Gota Diaria 21-11-2025

“Así ha dicho YHWH: El pueblo que escapó de la espada halló gracia en el desierto, cuando Israel iba en busca de reposo… Con amor eterno te he amado; por tanto, te prolongué mi misericordia” (Jeremías 31:2-3)

 

Después del reinado de Salomón, el pueblo de Elohim se dividió en dos reinos: Reino del norte o Israel y Reino del sur o Judá.  Ambos fueron llevados cautivos a diferentes lugares en diferentes tiempos.  Judá regreso, Israel no.  Con Jeroboam el primer rey sobre Israel, se perdió toda identidad, el rey se las arregló para desviar al pueblo de su verdadero Elohim.  Cambio las fiestas, el sacerdocio, el lugar de adoración y el objeto de adoración y volvió a llevar a Israel a adorar un becerro de oro como en el desierto.  Pero como el amor de YHWH es eterno, su promesa de restaurar a Israel esta tan vigente ahora como el día y la noche – “Así ha dicho YHWH, que da el sol para la luz del día, las leyes de la luna y de las estrellas para luz de la noche… Si faltaren estas leyes delante de mí, dice YHWH, también la descendencia de Israel faltará para no ser nación delante de mí eternamente” – Jeremías 31:35-36.  Si hoy vio salir el sol, puede estar seguro de que la promesa está vigente.  Y ¿dónde está Israel?  Disperso entre las naciones, alejados de la ciudadanía de Israel, ajenos a los pactos de la promesa, muchos ni siquiera saben que son descendencia de Abraham.  Según un rabino del Instituto del Templo en Jerusalén, hay alrededor de 39 millones de latinos descendientes que ni siquiera lo saben.  Al leer la Torah y los Profetas, podemos ver que la descendencia de Abraham, especialmente las diez tribus del norte o el Reino del norte aún siguen en el exilio entre las naciones y pronto serán llevados por YHWH de nuevo a la tierra de sus ancestros.  “No se calmará el ardor de la ira de YHWH, hasta que hay hecho y cumplido los pensamientos de Su corazón; en el fin de los días entenderéis esto” – Jeremías 30:24.  Estamos en el fin de los días.

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