“Bastante habéis rodeado este monte; volveos al norte (Deuteronomio 2:3)
Debemos tener cuidado de no caer en ninguno de estos dos extremos, ambos devastadores para nuestra vida. 1. Estar cómodos con la situación actual y no desear cambios – “Ay de los reposados en Sion…” Amos 6:1. 2. Hacer las cosas sin pensar. Ambos son contrarios a las Escrituras que dicen: “Encomienda a YHVH tu camino, y confía en Él; y Él hará” – Salmo 37:5. Elohim le dice al pueblo de Israel: “Bastante habéis rodeado este monte…”. Ese monte no era donde YHVH quería que su pueblo estuviera, El tenía mucho más para ellos. “Volveos al norte”. Ellos necesitaban moverse en esa dirección. No tenían que seguir viviendo en el desierto, sino seguir hacia la Tierra Prometida, hacia la bendición de YHVH. Aunque Elohim les había provisto de todo lo necesario en el desierto, y ellos habían aprendido a oír Su voz, ya era hora de seguir adelante. Diariamente YHVH nos bendice y provee, pero él quiere vernos desear las riquezas de Su gracia y no apegarnos a la basura de este mundo. Solo podemos resistir el mal, cuando nos sometemos a YHVH. Debemos estar atentos a la voz del Padre cuando nos diga que ya es hora de movernos y no apegarnos a situaciones, lugares, ni gente. El sabe cuál es el mejor lugar para nosotros y cuando es el momento para ir hacia él. ¡Shabbat Shalom ¡
“Vosotros visteis lo que hice a los egipcios, y cómo os tomé sobre alas de águilas, y cómo os he atraído a mí” (Éxodo 19:4)
Antes de que existieran los satélites de ubicación global, para viajar por el desierto se necesitaba mapa y brújula. Se debía chequear constantemente para verificar que si iba en la dirección correcta, pero aún así, perder la dirección era fácil. Si no se tenía cuidado al final del día, uno podía estar a 5 millas del sitio indicado, solo deseando que de alguna manera Elohim lo sacara de allí y lo pusiera en el lugar donde se suponía que debía estar. Igualmente nosotros si no chequeamos constantemente el mapa (Torah), podemos encontrarnos en el sitio incorrecto. Muchas veces no salimos de ahí porque oramos incorrectamente. Le pedimos a Elohim que nos saque y nos lleve a donde queremos. Pero no funciona así con YHVH. El no nos saca para pasarnos al otro lado y que nosotros continuemos nuestro camino. Cuando Elohim nos toma en las alas de águila, no es para llevarnos al otro lado, sino para llevarnos a Él, a Su misma presencia, a la tierra prometida. Es allí, en Su presencia donde El nos revela Su voluntad para nuestra vida. Es allí, en Su presencia donde la gracia es abundante, la fe es fortalecida. Es allí, en Su presencia donde aprendemos que hemos sido llamados a estar en El, con El y a guardar Su Torah, Su pacto. Y guardar Su pacto no es difícil cuando estás en El, y sabes que El te dirige, te provee, te guarda. Después de todo, es por gracia y a través del sacrificio del Mesías que somos especial tesoro para YHVH.
“Porque el fin de la ley es el Mesías, para justicia a todo aquel que cree” (Romanos 10:4)
Este es tal vez el versículo más horriblemente traducido en el Nuevo Testamento, y aparece así en casi todas las ediciones de las Biblias. La palabra “fin” no es la traducción correcta de la palabra griega “Telos” – G 5056 que significa: Objetivo – propósito – punto definitivo. El versículo se leería así: “El propósito/objetivo de la Torah es el Mesías…”. Los traductores cristianos en vez de dar la correcta interpretación, han insertado un término diferente dándole un significado ambiguo a la frase “fin de la ley” tal vez para apoyar el falso punto de vista de que Pablo, según ellos, enseñaba que la Torah había sido abolida por el sacrificio de Yahshua. La fe en el Mesías Yahshua, no anula la Torah – Romanos 3:31 – “¿Luego por la fe invalidamos la Torah? En ninguna manera, sino que confirmamos la Torah”. El trasfondo de la carta a los Romanos con relación a este punto es que si una persona sigue la Torah en fe, dicha persona reconocerá a Yahshua como Mesías ya que él es la Torah hecha carne, él es el objetivo de la Torah. Hoy en día, los creyentes en Yahshua que guardamos la Torah, somos acusados de tratar de poner a la gente bajo la esclavitud de la ley, o según ellos; volviendo al antiguo camino de salvación por obras. Este argumento es totalmente erróneo ya que nunca ha habido un camino de salvación por obras antes de Yahshua. La salvación siempre ha sido por fe, como Elohim mismo lo ha definido, y nos ha dado solo una revelación (Torah) para vivir esta fe y para aprender cómo ser conformados a Su imagen.
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