“Si YHVH no edificare la casa, en vano trabajan los que la edifican” (Salmo 127:1)
“En vano” según el diccionario Oxford, significa: sin propósito, inútilmente, sin resultado. Así que, según esta Escritura, podemos pasarnos la vida haciendo cosas sin ningún propósito a los ojos de Elohim. Examinemos los motivos que nos impulsan a actuar de determinada forma. Algunas veces es para complacer nuestros propios deseos y ambiciones; otras veces es para complacer a otros y ganarnos su favor o aceptación. También puede ser para alimentar nuestro ego exhibiendo nuestras capacidades o podemos pasarnos la vida sirviendo a otros para pagar favores o ayudas, cuando no sabemos recibir de Elohim o no entendemos que en los momentos de dificultad, toda ayuda proviene de Él y que El usa a quien quiera. Otras veces es porque somos presa fácil de manipuladores que nos coaccionan a hacer todo lo que ellos quieran, porque tenemos baja autoestima. Estas son solo unas pocas razones y ninguna proviene de Elohim. Es hora de que aprendamos a caminar lento pero seguro examinando cada motivación y orándole a Elohim, preguntándole si lo que estoy próximo a hacer proviene de Él o no. Obvio que hay cosas que no necesitamos preguntar como: si me levanto y voy a trabajar, si como naranja o manzana, etc. como también hay ocasiones en que oramos y oramos y no percibimos respuesta de Elohim, en esas ocasiones, Él nos está dejando elegir seguramente para probar nuestra madurez y debemos movernos hacia la dirección que sabemos va alineada con la Torah.
“Habían salido de Refidim, y llegaron al desierto del Sinaí, y acamparon en el desierto; y acampó allí Israel delante del monte” (Éxodo 19:2)
Hasta este momento, durante su trajinar por el desierto, YHVH había estado trabajando en Su pueblo, provocando circunstancias y eventos en la vida de Israel que los prepararía para la cita que tendrían con YHVH en el campamento once. En cada adversidad, en cada encuentro que tuvieron con el enemigo, la presencia y el poder de YHVH estuvo allí, guiándolos, liberándolos. Todos aquellos campamentos donde encontraron experiencias negativas que irritaron al pueblo, fueron campamentos de reclutamiento militar. Si Israel hubiera enfrentado cada anterior circunstancia con gracia y sumisión, hubiera estado mejor preparado para el encuentro con el Santo y Eterno Elohim. Nosotros hoy en día, debemos aprender de nuestros antepasados y no desperdiciar los momentos de crisis, esos son los que nos pulen y preparan para lo que viene. Ningún ejército envía a la guerra soldados no preparados. Los momentos de adversidad no son más que oportunidades para ver la gloria de Elohim, son carrozas de YHVH portadoras de bendiciones. La primera orden o mensaje que YHVH le da a Moisés para entregar al pueblo, fue el recordarles Su continua protección y provisión. Esa promesa de protegerlos, preparándoles mesa delante de sus enemigos, es llevada a cabo hasta entrarlos a Canaán, les recuerda como los llevó hacia El sobre alas de águilas. Lo que fue verdad para Israel en la antigüedad, lo es para nosotros hoy en día. La adversidad que YHVH permita en nuestra vida es solo parte de Su entrenamiento para llevarnos a Él.
“Desfalleciendo los hombres por el temor y la expectación de las cosas que sobrevendrán en la tierra; porque las potencias de los cielos serán conmovidas” (Lucas 21:26)
Hasta ahora no hemos visto las potencias de los cielos ser conmovidas, pero si hay bastante conmoción en el mundo por guerras, virus, lideres corruptos, hambrunas, etc. y la tierra ya está clamando la manifestación de los hijos de Elohim. Terremotos, tornados, volcanes, toda la vida han sucedido, sí, pero no con la frecuencia de ahora ni acompañados de la apatía espiritual de hoy. La mayoría de la gente está preocupada, como dice la Escritura, desfalleciendo y con temor. No sé si todo esto es parte de la conmoción final, pero creo que lo que está pasando si debe concientizar a la gente de que el mundo va por el camino equivocado y que tarde o temprano, tendrán que reevaluar sus prioridades y entender que es imposible vivir ignorando a YHVH. Debemos enterrar nuestra raíz profundamente en Su palabra, es tiempo de buscar a YHVH con todo el corazón, es tiempo de derramar nuestra alma delante de Su presencia y clamar por; nuestra familia, nuestro país, es tiempo de pedir con lágrimas, misericordia por todo y para todos. El libro de Daniel dice, que en los tiempos finales, “el pueblo que conoce a su Dios, se esforzará y actuará”
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