“No piensen que he venido a abolir la Torah o los Profetas. He vendió, no a abolir, sino a completar. ¡Si en verdad¡ Les digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una iod ni una tilde pasarán de la Torah, no hasta que lo que tenga que suceder, suceda” (Mateo 5:17 – Biblia Kadosh)
La mayoría de los cristianos creen que la Torah fue clavada en el madero, por consiguiente, no es necesario guardarla. Pero la Tora dice que el que le ama debe andar como El anduvo. 1 Juan 2:6. La Torah nos da sabiduría, revelación, gozo, protección, asi que, considerando los innumerables beneficios, es fácil ver la mano del enemigo detrás de la idea de que fue abolida. ¿Quién puede tener más motivos para quitar del pueblo de YHVH la Torah, la pared de protección? ¿Quién tiene un interés personal en mantener a los creyentes indefensos contra sus ataques? Satanás, por supuesto. El es astuto, mente diabólica que desea destruir toda alma. ¿Qué armas podemos esperar que use? Todo militar sabe que destruir las defensas del enemigo, hace el ataque mucho más efectivo. No solo ha sido removida la pared de protección, sino también rechazada, y al rechazar las Escrituras que revelan el carácter divino de Elohim, Satanás ha hecho que su presa ofenda al Padre Celestial, y por consiguiente se hallen fuera de Su protección. Aquí en la tierra, estamos en una zona de guerra. No se equivoque, todos estamos involucrados en una pelea, cuyo resultado determina nuestra eternidad. Ahora, Satanás no tiene poder para remover esa pared de protección que Elohim ha dado a Su pueblo. La única manera de que sea removida, es porque usted la remueva, la rechace, crea que fue clavada en el madero y voluntariamente salga de la zona de protección. El pueblo de Israel sabía que la única manera para estar bajo la nube y bajo la columna de fuego, era estando dentro del campamento. Quien quebrantara la Torah, debía ser sacado del campamento, y el pueblo esperaba hasta que fuera restaurado de nuevo a la congregación de YHVH. “Ata el testimonio, sella la Torah entre mis discípulos” – Isaías 8:16.
“Acuérdate del día de reposo para santificarlo. Seis días trabajarás, y harás toda tu obra; mas el séptimo día es reposo para YHVH tu Elohim; no hagas en él obra alguna…” (Éxodo 20:8-10)
Tenemos un día que es bendecido por encima de todos los otros días, llamado Shabbat. YHVH dice que todo lo que necesitamos hacer, lo podemos hacer en seis días, trabajar, limpiar, cocinar, comprar, etc., de manera que el Shabbat podamos entrar en Su reposo y descansar. En un mundo tan ocupado, rápido y congestionado, puede parecer algo difícil de lograr, e incluso podemos sentirnos culpables por no hacer las cosas rutinarias, pero YHVH sabe mejor lo que nosotros necesitamos para funcionar al 100%. La palabra Shabbat significa: “parar / desistir”. El significado principal es: “parar de trabajar”. YHVH descansó para poder disfrutar de Su creación. A veces vivimos tan ocupados, que no tenemos tiempo de disfrutar del fruto de nuestro trabajo, incluyendo nuestro hogar y familia. Trabajamos tanto para tener un estilo de vida, que no tenemos calidad emocional de vida. Aquello por lo que trabajamos tanto, se convierte en nuestro amo y al final terminamos perdiendo nuestra familia y nuestra salud física y emocional, y lo peor, no tenemos tiempo para YHVH. Pero El, en Su infinita sabiduría, sabe que para que nuestra salud física y espiritual no sufra, necesitamos un día en el cual podamos estar libres para adorarlo y tener comunión primero con Él, y luego con nuestra familia. Todos necesitamos tiempo para estar en Su presencia, y permitir que el Ruaj a travez de la Torah renueve nuestras mentes y espíritus. “Unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando” – Shabbat Shalom para todos.
“Oh Sion, la que moras con la hija de Babilonia, escápate” (Zacarías 2:7)
Salir de Babilonia y Egipto significa, dejar la oscuridad del politeísmo que tiene absorta a la religión hoy en día, para que podamos salir a servir a nuestro verdadero Elohim, el Adonai de la Creación. El politeísmo hoy en día está representado por un sin número de dioses personales, como: dinero, sexo, poder, ambición, drogas, la gratificación personal, complacencia, vanagloria. Todos los dioses del politeísmo antiguo, están representados en estos. Salir de Babilonia y Egipto, significa, dejar la idolatría, la inmoralidad, la corrupción en cualquier forma que se manifieste, dejar todo lo que nos separe del Reino de Elohim. Pero YHVH no solo está llamando a Su pueblo a dejar estos lugares, sino a ESCAPAR de ellos. Para escapar de un sitio, necesitamos tener nuestra mirada fija en el lugar u objetivo hacia dónde vamos. Y solo cuando nuestra mirada está fija en Canaán, en la Promesa, en la Tierra Prometida, en el Reino del Padre donde nuestro amado Mesías reinará, tenemos la suficiente motivación para escapar. Cuentan la historia del heredero del rey Luis XVI de Francia, cuando su familia fue asesinada, los detractores trataron de corromper al joven para destruir su moral y así Francia no lo aceptara como rey. Pretendiendo ser sus amigos, lo expusieron a todo tipo de depravaciones, pero el joven nunca participó de dichos actos. Cuando le preguntaron por qué no participaba, el joven respondió: “No puedo hacer lo que me piden, porque nací para ser rey”. Nosotros como pueblo de YHVH debemos “correr con paciencia la carrera que tenemos por delante, poniendo nuestro ojos en Yahshua, el autor y consumador de nuestra fe” – No podemos participar del sistema porque somos un pueblo Kaddosh (separado) para YHVH.
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