Siguiendo la infame historia cuando la iglesia universal (católica) forzaba a pagar por el perdón de pecados, aun de aquellos no cometidos, y pagar por indulgencias, llegó Martin Lutero, con una gran revelación, “El justo por la fe vivirá”. Lutero encontró a Habacuc 2:4 y este versículo cambio la historia de la iglesia.
Esta es la interpretación de Lutero: “no tienes que pagar a la iglesia por indulgencias, no tienes que pedirle a un sacerdote perdón de pecados, no tienes que obedecer las instrucciones de los sacerdotes para obtener la absolución de pecados cometidos. Todo lo que tienes que hacer es “creer” en Dios y El te perdonará y olvidará”. Hay un elemento de verdad en la enseñanza de Lutero, Yeshua mismo lo dijo y fue reiterado por Pablo, que nadie tiene porque ser esclavo de la vacía filosofía del hombre y sus mandamientos. El sacrificio del Mesías nos hizo libres de toda esclavitud a doctrinas humanas, costumbres, tradiciones y prácticas inventadas por el hombre. No necesitamos hombres como mediadores, solo tenemos que mirar a las Escrituras como autoridad de enseñanza y guía de vida, obedecer la Torah de nuestro Eterno Elohim. Ahora, las obras que Lutero despreció fueron las obras definidas por la iglesia católica. Sin embargo, el cristianismo moderno ha transferido el contexto de la enseñanza de Lutero, y enseña que la fe es contraria a toda obra incluyendo el obedecer a la Torah de Elohim, Sus mandamientos y estatutos. La frase “el justo por la fe vivirá” ha sido interpretada de la siguiente manera por los maestros cristianos: “el justo significa aquel que es justo a los ojos del Creador; vivirá es decir, aquí y ahora, y obtendrá vida eterna; por fe, es decir; simplemente creyendo en Dios y nada más. Solo cree en tu mente y listo como por arte de magia todo es hecho. No importa el carácter justo y santo de Elohim, ni el hecho de que nos ha dado mandamientos como guía para vivir rectamente. Los cristianos enseñan que todo lo que hay que hacer es creer en Dios y confesar a Jesús como salvador, lo demás es irrelevante. Y esto se logra con una simple oración y ya. Pero fe no es simplemente creer, la fe requiere acción, obediencia, compromiso y ser separado para Aquel que nos llamo de las tinieblas a Su luz admirable. La fe es activa y sin ella es imposible agradar a Elohim, es decir sin obediencia a Sus mandamientos y estatutos. “Muéstrame tu fe sin tus obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras” – Santiago 2:18.
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