El hombre va hasta el fin del mundo, buscando conocer la verdad, para encontrar la razón de ser, para entender el por qué nació, por qué está aquí. Busca en cientos de dioses diferentes, comida para su alma, luz para su espíritu, investiga, experimenta, y por lo regular vuelve a quedar tan hambriento y sediento como cuando empezó y en los momentos duros de su vida, no tiene a quien ir.
Alguna vez escuche esta pregunta: si fuera un crimen ser creyente del Mesías, ¿encontrarían en nosotros suficiente evidencia para condenarnos? ¿Mantenemos un perfil tan bajo de nuestra fe que nadie sabe en quien creemos? ¿Hay alguna verdad por la que estamos dispuestos a morir? Yahshua nunca ocultó el hecho de que seríamos perseguidos por seguirlo a El, dijo que el mundo nos odiaría como lo odiaban a El.
Cuando Esaú escogió despreciar su primogenitura y Jacob escogió tomarla de él, el curso de la historia de una nación cambio. Al Esaú despreciar su primogenitura, prácticamente, desprecio a Elohim, desprecio Sus bendiciones. Fue una decisión que no pudo ser revocada, aunque lo trato con lágrimas. Jacob conocía el valor de la primogenitura y cuando tuvo la oportunidad de obtener ese derecho, lo tomo inmediatamente.
Hay 13 invitados y ningún miembro en línea