“Asimismo muchos de los que habían practicado la magia trajeron los libros y los quemaron delante de todos… Así crecía y prevalecía poderosamente la palabra del Señor” (Hechos 19:19-20)
Seguir el camino de Elohim no es solo la esperanza de la vida eterna, es también separarnos de las cosas que no son santas, aquí en la tierra, y vivir la vida que YHVH ha preparado para nosotros. Pretender vivir para YHVH sin separarnos de las cosas que provienen del enemigo, puede traer maldición y arrastrarnos de nuevo a nuestra antigua manera de vivir. Esta gente quemó toda su fuente de ingresos, no pretendieron vender los libros, ni cambiarlos, sino que quemaron, derribaron el puente que los conectaba con su antigua y malvada manera de vivir. Practicar la magia no es solo cartas astrales, tarot, cigarrillo, etc. 1Samuel 15:23 dice: “como pecado de adivinación es la rebelión…”. Así, que la rebeldía hacía Elohim, no obedecer sus mandamientos es como magia. Es vital ser radical con las cosas contrarias a YHVH. Ser indulgente y dejarlas ahí como si no causaran ningún daño, es peligroso porque son una fuente de deterioro espiritual. Pero quemar y destruir todo puente que nos conecte con viejas costumbres que no glorifican a Elohim, nos libera del poder o esclavitud que estas cosas o hábitos tienen sobre nosotros y nos permite conocer la bendición de YHVH. Elohim siempre bendice a quien le honra siendo obediente a Su Palabra.
“No confíes en príncipes, ni en hijo de hombre, porque no hay en él salvación. Pues sale su aliento…en ese mismo día perecen sus pensamientos” (Salmo 146:3-4)
Si no podemos confiar en los príncipes, ¿en quién confiamos entonces? Es cierto que cuando el hombre muere, con él se van sus planes, por eso es mejor seguir los planes de Elohim que se extienden de generación en generación hasta llevarlos a su cumplimiento. Toda visión cuyo origen está en YHVH, no muere sino que es como una carrera de relevo espiritual que corre a través de los siglos. Una persona después de la otra toma la batuta y continúa cumpliendo los propósitos de Elohim. Si seguimos nuestros propios planes para nuestra vida, su potencial será limitado, pero si seguimos los planes de Elohim caminando hacia adelante en la visión que proviene de Él, podemos estar absolutamente seguros de que todo lo que hagamos para el Reino no será un desperdicio ni pérdida de tiempo. Lo que logramos para El, es construido sobre lo que otros edificaron y lo que nosotros hagamos servirá de base para la generación que viene. Así que, ánimo, escuchemos atentamente el corazón de YHVH y midamos sus latidos con los nuestros, si están en tono los unos con los otros, no temamos, estamos construyendo para la eternidad y un día, todo eso que atesoramos buscando primeramente el Reino, nos estará esperando.
“En la sombra de tus alas me ampararé hasta que pasen los quebrantos. (Salmo 57:1)
A nadie le gusta ser quebrantado, pero no podemos ignorar que sus beneficios son maravillosos para nuestro crecimiento espiritual. El ser quebrantado nos da una perspectiva completamente diferente del plan de Elohim para nuestra vida. El tener una vida llena de bendiciones ininterrumpidas causa un efecto bien interesante en la gente, empiezan a creer que Dios solo existe para ellos, y que tanta bendición es ser aceptado ante Dios, ignorando que cuando no dejamos que Elohim nos quebrante, El nos deja solos, y muchos simplemente acumulan como resultado de sus propios medios adquisitivos, que no tienen nada que ver con la aprobación de Dios. Esa distorsionada visión le rompe el corazón a YHVH y nos aparta cada día más de Él y de la verdadera bendición de conocerlo como El es. Así que el único remedio para la auto-idolatría, es el quebrantamiento. Cuando Dios dice NO, cuando quita en vez de dar, cuando divinamente maneja lo que tenemos, cuanto tenemos, y por cuánto tiempo lo vamos a tener, esta ayudándonos a mantener nuestros ojos en El. No despreciemos el quebrantamiento, reconozcámoslo como la voz del Padre Celestial llamándonos a refugiarnos en Sus amorosos brazos.
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