Yeshua era conciente de las necesidades físicas de la gente y le dijo a sus discípulos que alimentaran a los cinco mil que estaban escuchando sus enseñanzas, pero El también quiere que nos alimentemos del “pan de vida” que vienen del cielo, es decir El mismo, y que bebamos de la “fuente de vida”, que es el Ruaj Ha Koddesh (Espíritu Santo).
Si tenemos hambre podemos ir a Yeshua y todo lo que El es, satisfacerá nuestro ansioso corazón. Si tenemos sed, podemos pedirle a Yeshua que nos llene con el Ruaj, el cual hará que dentro de nosotros corran “ríos de agua viva”, y seremos abrumadoramente satisfechos con Su maravilloso amor y poder. Muchas veces cuando estamos hambrientos tratamos de calmar el hambre con comida vieja, o cuando tenemos sed tratamos de calmarla con agua estancada, puede verse bien, pero no calmará nuestra sed. Hemos sido creados para adorar al Elohim vivo, cualquier acto religioso solo dejará un vació en nuestra vida. Mucha gente piensa que el dinero y las riquezas son la respuesta a todo en la vida y pasan el tiempo persiguiéndolos, pero al final pierden su alma. Tan pronto saboreamos las riquezas de Elohim, vemos que no hay nada comparable. Quienes amamos a Yeshua podemos dar testimonio de ello.
Hay 3 invitados y ningún miembro en línea