Esta Escritura nos dice que “el Sirvo de YHVH” levantará las tribus de Jacob. El Mesías nació para reinar sobre la casa de Jacob restaurada y re-unida. “Y reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin” – Lucas 1:33. Por eso los discípulos le preguntaron al Mesías – “¿Restaurarás el reino a Israel en este tiempo?” – Hechos 1:6.
El Mesías nos enseñó sobre las dos casas: “También tengo otras ovejas que no son de este redil; aquellas también debo traer, y oirán mi voz; y habrá un rebaño, y un pastor” – Juan 10:16. Cuando Yeshua vino, la casa de Judá que había regresado de su cautiverio en Babilonia era la que estaba en la tierra de Israel. La casa de Israel hasta el día de hoy ha estado dispersa y mezclada con las naciones. Yeshua explico a sus discípulos que para que hubiera restauración, y pudiera juntar a todas las ovejas, primero él tenía que morir – “Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por sus ovejas” – Juan 10-11. Al decir esto, estaba haciendo alusión a Ezequiel 34:11 – “Porque así ha dicho YHVH: He aquí yo, yo mismo iré a buscar mis ovejas, y las recogeré”. “Como reconoce su rebaño el pastor el día que está en medio de sus ovejas esparcidas, así reconoceré mis ovejas, y las libraré de todos los lugares en que fueron esparcidas el día del nublado y de la oscuridad” – Ezequiel 34:12. “Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen” – Juan 10:14. La plenitud de esta restauración será cuando ambas casas regresen a los “montes de Israel” – “Y yo las sacaré de los pueblos, y las juntaré de las tierras; las traeré a su propia tierra, y las apacentaré en los “montes de Israel”, por las riberas, y en todos los lugares habitados del país” – Ezequiel 34:13. La muerte del Mesías fue el inicio de este proceso. En Juan 7:33-34 y 35, Yeshua dice: “Todavía un poco de tiempo estaré con vosotros, e iré al que me envió. Me buscaréis, y no me hallaréis; y a donde yo estaré, vosotros no podréis venir. Entonces los judíos dijeron entre sí: ¿A dónde se irá éste, que no le hallemos? ¿Se irá a los dispersos entre los gentiles, y enseñará a los gentiles?”. Los gentiles nunca han estado dispersos. Es la casa de Israel / Efraín / Reino del Norte, la que ha estado dispersa en las naciones. Yeshua murió para reunir a las dos casas – “Entonces Caifás, uno de ellos, sumo sacerdote aquel año, les dijo: vosotros no sabéis nada; ni pensáis que nos conviene que un hombre muera por el pueblo, y no que toda la nación perezca. Esto no lo dijo por sí mismo, sino que como era el sumo sacerdote aquel año, profetizó que Yeshua había de morir por la nación; y no solamente por la nación, sino también para congregar en uno a los hijos de Elohim que estaban dispersos” – Juan 11:49-52.
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